La consolidación de Collahuasi

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La minera ya estabilizó su operación tras la severa caída productiva de 2012, y se prepara para fortalecer y consolidar su crecimiento futuro. Aunque aún no hay fecha para retomar su expansión, lo andado hasta ahora los coloca en un buen pie para tomar definiciones.

Por Cristián Rivas N.

La Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi no la tuvo fácil en 2012. La producción de la firma, controlada en partes iguales por Anglo American y Glencore -con el 44% cada una-, se redujo de manera drástica ese año, a 282.100 toneladas, un 38% menos que el año inmediatamente anterior, y cerca de 50% menos que en 2009, cuando vivió el mejor ejercicio de su historia, al sumar 535.900 toneladas del metal.

El retroceso no era más que el reflejo de una serie de problemáticas que comenzó a enfrentar con dureza en los años previos, cuando se combinaron factores como protestas laborales, adversas condiciones climáticas, accidentes y fallas de equipos, entre ellos uno de sus molinos SAG. Eso, sin mencionar el debilitado manejo en la gestión, que venía acentuándose y que culminó con la intervención del equipo ejecutivo y el nombramiento de Jorge Gómez a la cabeza de la administración.

Gómez venía de ejercer la vicepresidencia de Operaciones Sur de Codelco, con la experiencia previa de puestos clave en Radomiro Tomic, El Tesoro y Los Pelambres. Su llegada trajo nuevos aires a la firma. Puso en marcha una profunda reestructuración -proceso en el que debió negociar intensamente con los accionistas de la minera y el directorio- y comenzó a implementar una serie de medidas para mejorar la producción, como el restablecimiento de algunos equipos y la decisión de explotar áreas de minerales con mejores leyes.

Con todo eso en marcha, definitivamente 2013 fue el año de la recuperación. La minera logró subir 58% su producción de cobre, al totalizar 444.509 toneladas en el período, muy en línea con lo que habían sido sus resultados previo a la crisis interna.

Pero, sin duda, lo mejor está por venir. Gómez ha dicho públicamente que para este año esperan una producción levemente mejor a la de 2013. De hecho, hasta abril pasado la firma acumulaba 160.500 toneladas, un 88,8% más que a igual período del año pasado, alza que en todo caso irá disminuyendo durante el año, porque todavía es reflejo del retroceso productivo que la firma tenía a inicios de 2012.

Recuperar confianzas

Durante todo el año pasado y en lo que va de este ejercicio, Gómez ha reiterado en distintas ocasiones que la piedra angular detrás de la recuperación de la firma, es el proceso de recobrar las confianzas, sobre todo de los colaboradores de la compañía.

Hay que recordar que la firma enfrentó una dura huelga de 33 días a fines de 2010, y los ánimos después de eso se debilitaron fuertemente, hasta que el año pasado lograron incluso negociar colectivamente en forma anticipada y sin mayores problemas. “En 2013 alcanzamos el punto de inflexión, gracias a las personas, a su compromiso y a un mejor ambiente que creamos entre todos, recuperando las confianzas internas así como las de nuestros vecinos, autoridades y accionistas”, describe Gómez en el mensaje introductorio de su Reporte de Sustentabilidad 2013, que tiene previsto presentar durante julio. Gracias a esta mayor unidad es que también comenzaron a enfrentar juntos la resolución de otros problemas. El mayor de todos: intentar frenar la escalada de costos.

El ejecutivo explica que Collahuasi no ha estado ajena al incremento progresivo de costos que tuvo la industria en los últimos años, principalmente debido al aumento de precios de insumos como la energía, la escasez y encarecimiento de la mano de obra y las menores producciones, debido al natural decaimiento de las leyes. “El año 2013, sin embargo, se produce una disminución de costos en nuestra compañía, comparado con el año 2012, que se sustenta principalmente en una mejor producción, apalancada a su vez por una mejor confiabilidad de sus equipos principales, producto de reparaciones y mantenciones importantes, previamente programadas”, cuenta.

En otras palabras, el plan de reducción de costos que aplicó la empresa implicó que disminuyera en 29% este ítem durante 2013. Llevado a números, esto significa que fue capaz de pasar de un costo de US$ 2,08 por libra producida a US$ 1,48.

Gómez dice que para el presente año se espera consolidar los actuales niveles de producción y eficiencia, pues sustentan un nivel de costos del orden del segundo cuartil de la industria, para comenzar a transitar durante el segundo semestre hacia mayores niveles de eficiencia, “especialmente en lo relativo a la optimización del uso de recursos, de manera de seguir avanzando en la posición competitiva de la compañía, desafío que por cierto enfrentará también el resto de la industria minera”, recalca.


Jorge Gómez, Presidente Ejecutivo de Collahuasi.

Los pasos y el avance

En su Reporte de Sustentabilidad la firma explica que las definiciones que tomó el nuevo equipo ejecutivo sobre el rumbo de la compañía se dividieron en tres etapas. La primera de ellas consistió en estabilizar la operación, que fue el foco prioritario el año pasado, en áreas como la seguridad laboral, niveles y costos de producción, y organización. “En esta etapa, que se estima se extenderá durante parte de 2014, el capital humano se torna crítico para la implementación de la estrategia y las mejoras en el desempeño del negocio, razón por la cual la empresa se abocó a adecuar y fortalecer su organización y management”, destaca la firma.

La segunda etapa está relacionada al fortalecimiento, lo que implica básicamente continuar reduciendo costos operacionales y preparando el terreno para la tercera parte, que busca la consolidación y el impulso de su crecimiento. Esta fase, de acuerdo a los resultados exhibidos hasta ahora, no estaría muy lejana.

Aunque la firma no es muy proclive a hablar sobre el futuro de sus inversiones -“se analizará cuando llegue el momento adecuado”, ha repetido Gómez en numerosas ocasiones-, hay que recordar que la compañía mantiene pendiente el desarrollo de un ambicioso proyecto de expansión.

A comienzos de 2012, la administración anterior de la empresa sorprendió al mercado al anunciar que podría llevar la producción del yacimiento por sobre el millón de toneladas anuales -el doble de su capacidad actual-, tras una inversión en torno a los US$ 6.500 millones, la que se suponía podría estar lista hacia 2017.

Aunque el proyecto finalmente nunca fue ingresado para aprobación ambiental de la autoridad -y se postergó como muchos otros proyectos mineros en el país-, la cifra de inversión que se manejaba podrían constituirse en una de las mayores desembolsadas por una firma minera en Chile. No está de más decir que dejarían a Collahuasi como uno de los dos yacimientos cupríferos más grandes del planeta, muy a la par con Escondida.

La compañía, en todo caso, tiene espaldas suficientes, en términos de recursos mineros, para llevar adelante sus planes de crecimiento, una vez que decida hacerlo. De acuerdo a los datos que divulga en su informe, Collahuasi es el tercer mayor depósito de cobre en el mundo, con recursos minerales que alcanzan los 9.776 millones de toneladas, con una ley promedio de 0,81%. De ellas, 3.270 millones de toneladas figuran bajo la categoría de reservas. “Esto convierte a Collahuasi en uno de los cuatro yacimientos de mayor potencial e interés en el mundo”, dice la firma. No por nada sus accionistas y la actual administración ya dieron pasos concretos para dejar definitivamente en el pasado el mal sabor de la caída.