Minerales críticos vuelven al centro de la política exterior chilena luego de una serie de reuniones sostenidas en Estados Unidos por el canciller Francisco Pérez Mackenna y la ministra de Ciencia, Ximena Lincolao, quienes avanzaron en la implementación del Memorándum de Entendimiento (MoU) firmado recientemente entre ambos países. El acuerdo abarca 13 recursos estratégicos —entre ellos litio, cobre y tierras raras— y busca posicionar a Chile como un actor clave en la cadena global de suministro de insumos esenciales para la transición energética y la industria tecnológica. Las reuniones, realizadas en Los Ángeles, se producen en un contexto de creciente competencia internacional por asegurar el acceso a estos minerales, considerados fundamentales para electromovilidad, energías renovables y manufactura avanzada. El Ejecutivo apunta a aprovechar la ventaja comparativa del país en reservas y producción, pero también a cerrar brechas en industrialización y desarrollo tecnológico.
Cooperación con EE.UU. para fortalecer la cadena de valor
El eje central de la agenda bilateral es el Memorándum de Entendimiento suscrito entre Chile y Estados Unidos, que establece una hoja de ruta para la cooperación en toda la cadena de valor de los minerales críticos. Esto incluye desde la exploración y extracción hasta el procesamiento, refinación y eventual manufactura de productos con mayor valor agregado.
Durante los encuentros, las autoridades chilenas abordaron este marco con el subsecretario de Estado para Crecimiento Económico, Energía y Medio Ambiente, Jacob Helberg, destacando la importancia de atraer inversión extranjera y transferencia tecnológica.
El acuerdo busca, además:
Promover inversiones en proyectos mineros y tecnológicos
Facilitar el intercambio de conocimiento y mejores prácticas
Impulsar el desarrollo de capacidades locales
Fortalecer estándares ambientales y de sostenibilidad
Integrar a Chile en cadenas de suministro estratégicas
Financiamiento y proyectos en carpeta
La agenda también incluyó reuniones con el presidente del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos, John Jovanovic, con el objetivo de explorar mecanismos de financiamiento para iniciativas vinculadas a minerales críticos.
Este componente es clave para viabilizar proyectos de mayor escala, especialmente en etapas de procesamiento y refinación, donde Chile enfrenta brechas estructurales frente a otros actores globales. El acceso a financiamiento competitivo podría acelerar la materialización de inversiones y mejorar la posición del país en segmentos de mayor valor agregado.
Brechas en industrialización y desafío tecnológico
Desde el Ministerio de Ciencia, se enfatizó que, si bien Chile cuenta con recursos de clase mundial y capacidades científicas, persisten desafíos relevantes en manufactura, escalamiento productivo e innovación aplicada.
La ministra Lincolao subrayó la necesidad de avanzar en:
Desarrollo de capacidades industriales locales
Escalamiento de tecnologías desde laboratorio a producción
Formación de capital humano especializado
Vinculación entre academia e industria
Diversificación productiva
Estos elementos son considerados fundamentales para evitar que el país quede limitado a la exportación de materias primas y pueda capturar mayor valor en la cadena global.
Posicionamiento estratégico de Chile
El canciller Pérez Mackenna destacó que la estrategia busca posicionar a Chile como un destino competitivo para la inversión extranjera, conectándolo con ecosistemas avanzados en tecnología e innovación.
En un contexto global marcado por tensiones geopolíticas y creciente nacionalismo de recursos, la articulación con socios estratégicos como Estados Unidos aparece como una vía para asegurar acceso a mercados, financiamiento y conocimiento.
Hacia una mayor autonomía en minerales críticos
La agenda impulsada por el Gobierno apunta no solo a fortalecer la minería, sino también a avanzar hacia una mayor autonomía estratégica. Esto implica reducir dependencias externas, generar empleos de calidad y mejorar los retornos económicos para el país.
Entre los minerales considerados en el acuerdo destacan:
Litio
Cobre
Cobalto
Níquel
Grafito
Tierras raras
Molibdeno
Renio
Antimonio
Selenio
Silicio
Telurio
Indio
La consolidación de esta agenda marcará el rol de Chile en la transición energética global, en un escenario donde el control y procesamiento de minerales críticos se ha convertido en un factor decisivo para el desarrollo económico y tecnológico de largo plazo.