La Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de la Región de Antofagasta aprobó por unanimidad el proyecto «Aguas Marítimas», promovido por CRAMSA Infraestructura SpA, que contempla la construcción de la mayor planta desalinizadora de Chile con una inversión estimada de US$ 5.000 millones. Esta iniciativa busca abastecer de agua desalinizada a las comunas de Antofagasta, Calama y Sierra Gorda, tanto para consumo humano como para uso industrial en sectores mineros y agrícolas.
Detalles del proyecto «Aguas Marítimas»
El proyecto «Aguas Marítimas» contempla la construcción de una planta desalinizadora en el sector de Caleta Bolfín, ubicada a 12 kilómetros al sur de Caleta Coloso, fuera del límite urbano de Antofagasta. La planta tendrá una capacidad de producción inicial de 350.000 metros cúbicos diarios de agua desalinizada, con la proyección de alcanzar los 700.000 metros cúbicos diarios una vez completada su construcción.
La infraestructura del proyecto incluye un sistema de conducción de agua desalinizada de aproximadamente 480 kilómetros, 17 estaciones de bombeo, 350 kilómetros de líneas de transmisión eléctrica y 21 subestaciones. Se estima que la construcción generará alrededor de 8.500 empleos en su punto más alto.
Proceso de evaluación ambiental y desafíos
El Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto fue ingresado al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) en marzo de 2022. Durante el proceso de evaluación, se identificaron desafíos significativos, como la necesidad de estudios adicionales sobre la chinchilla lanígera, una especie en peligro de extinción presente en la zona de influencia del proyecto. En diciembre de 2025, CRAMSA solicitó suspender temporalmente la tramitación ambiental para realizar estos estudios, reanudando el proceso en febrero de 2026.
Para lograr su aprobación ambiental, la empresa comprometió un monitoreo de la chinchilla lanígera en los sectores con registros de la especie aledaños a las obras del proyecto. Además, se implementarán medidas como la instalación de barreras acústicas, la no ejecución de actividades de construcción durante la época reproductiva de la especie y el monitoreo de los niveles de ruido en la construcción del proyecto en los sectores con presencia de la chinchilla.
Impacto en la disponibilidad hídrica regional
La Región de Antofagasta enfrenta una creciente demanda de recursos hídricos debido al desarrollo industrial y minero, así como al crecimiento poblacional. El proyecto «Aguas Marítimas» busca contribuir a resolver estas necesidades mediante la provisión de agua desalinizada para consumo humano, industrial y agrícola. Se espera que la planta abastezca a sectores clave como La Negra, Antofagasta Norte y Calama, reduciendo la presión sobre las fuentes de agua dulce existentes.
La implementación de esta infraestructura permitirá a las industrias y mineras cercanas al trazado de los ductos solicitar provisión de agua industrial desalinizada, contribuyendo al desarrollo sostenible de la región.
Reacciones de actores clave
El gerente general de CRAMSA, Peter Hatton, destacó la importancia de la aprobación ambiental, señalando que «fue una experiencia enriquecedora que confirma la importancia de la información oportuna, clara y transparente para avanzar en la creación de relaciones comunitarias basadas en la confianza».
Por su parte, el Servicio de Evaluación Ambiental recomendó aprobar el EIA del proyecto, concluyendo que cumple con la normativa vigente y que incorpora medidas adecuadas de mitigación y compensación.
Próximos pasos y proyecciones
Con la aprobación ambiental obtenida, CRAMSA se prepara para iniciar la construcción de la planta desalinizadora en 2028. Se espera que la primera etapa de operación comience durante la primera mitad de 2029, con una capacidad inicial de 350.000 metros cúbicos diarios, y que alcance su capacidad total de 700.000 metros cúbicos diarios en el primer semestre de 2099.
La implementación de este proyecto representa un hito significativo en la búsqueda de soluciones sostenibles para la crisis hídrica que afecta a la Región de Antofagasta, y se espera que tenga un impacto positivo en el desarrollo económico y social de la zona.