El 27 de enero de 2026, el Gobierno de Chile presentó la Estrategia Nacional de Minerales Críticos (EMC), una hoja de ruta que busca consolidar al país como proveedor clave de minerales esenciales para la transición energética global. Esta estrategia identifica 14 minerales críticos y se estructura en cinco pilares fundamentales para diversificar la matriz productiva y promover una minería sostenible.
Identificación de 14 minerales críticos para la transición energética
La EMC destaca 14 minerales considerados esenciales para tecnologías limpias y la electromovilidad, entre ellos el cobre, litio, cobalto y tierras raras. Chile, con su potencial geológico y experiencia minera, se posiciona estratégicamente para satisfacer la creciente demanda global de estos recursos.
La identificación de estos minerales responde a la necesidad de diversificar la producción minera nacional y reducir la dependencia de mercados tradicionales, alineándose con las tendencias internacionales hacia una economía más verde y sostenible.
Cinco pilares estratégicos para una minería sostenible
La EMC se estructura en cinco pilares fundamentales:
Producción y diversificación: Fomentar la exploración y explotación de nuevos minerales críticos.
Minería responsable: Implementar prácticas que aseguren la sostenibilidad ambiental y social.
Oportunidades de desarrollo y agregación de valor: Promover la industrialización y el desarrollo de cadenas de valor locales.
Inserción internacional y diplomacia de los minerales: Fortalecer la posición de Chile en los mercados globales.
Capacidades habilitantes: Desarrollar infraestructura y capital humano especializado.
Estos pilares buscan garantizar que la expansión minera se realice de manera sostenible, equilibrando el crecimiento económico con la protección ambiental y el bienestar social.
Participación y consulta pública en la formulación de la estrategia
La elaboración de la EMC fue un proceso participativo que incluyó un Comité Consultivo de Alto Nivel, un comité técnico con más de 120 especialistas, talleres regionales y una consulta ciudadana a nivel nacional. Este enfoque colaborativo permitió incorporar diversas perspectivas y asegurar que la estrategia refleje las necesidades y expectativas de la sociedad chilena.
La consulta pública, prevista para septiembre de 2025, fue una instancia clave para recoger aportes de la ciudadanía y ajustar la estrategia en función de las inquietudes y propuestas de los distintos actores involucrados.
Desafíos y oportunidades para la industria minera chilena
A pesar de las oportunidades que presenta la EMC, la industria minera chilena enfrenta desafíos significativos, como el aumento de costos operacionales y la necesidad de mejorar la productividad. Según un informe de EY, estos factores se posicionan como los principales riesgos para el sector en 2026.
No obstante, la integración de tecnologías innovadoras y prácticas sostenibles ofrece oportunidades para que las empresas mineras mejoren su competitividad y respondan a las demandas de un mercado global en transformación.
Proyección para el segundo semestre de 2026
Con la implementación de la EMC, se espera que Chile fortalezca su posición en el mercado global de minerales críticos, atrayendo inversiones responsables y promoviendo el desarrollo de nuevas industrias asociadas. La colaboración entre el sector público y privado será esencial para materializar los objetivos de la estrategia y asegurar una minería que contribuya al desarrollo sostenible del país.
La EMC representa un paso significativo hacia una minería más diversificada y sostenible, alineada con las necesidades de la transición energética global y las expectativas de la sociedad chilena.