La Empresa Nacional de Minería (ENAMI) definió un cambio clave en su conducción al nombrar a Juan Carlos Sáez como nuevo vicepresidente ejecutivo, en un movimiento que busca reforzar la gestión de la estatal en un momento marcado por desafíos operacionales, financieros y estratégicos. La designación se produce pocos días después de la salida de Iván Mlynarz, quien había asumido el cargo en agosto de 2023. Con una trayectoria estrechamente vinculada a la mediana minería, Sáez llega a liderar la empresa en un contexto donde el rol de ENAMI resulta clave para sostener la actividad de pequeños y medianos productores, especialmente en regiones como Atacama y Coquimbo. Su nombramiento, además, se alinea con la necesidad de fortalecer la articulación público-privada en un escenario de mayor presión por productividad, costos y acceso a financiamiento en el sector.
Trayectoria ligada a la mediana minería
El nuevo vicepresidente ejecutivo cuenta con una amplia experiencia en la industria. Durante más de una década fue consejero de la Sociedad Nacional de Minería, uno de los principales gremios del sector en el país, donde participó activamente en la discusión de políticas públicas y desarrollo minero.
Asimismo, lideró el Consejo Regional Minero de Coquimbo por más de cuatro años, consolidando su vínculo con la minería regional y el segmento de productores de menor escala. Más recientemente, se desempeñó como gerente general de Cemin Holding Minero entre 2023 y 2024, compañía enfocada en la extracción y procesamiento de cobre y oro.

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Este perfil técnico y gremial es visto como un activo relevante para enfrentar los desafíos actuales de ENAMI, particularmente en materia de modernización de procesos, sostenibilidad financiera y apoyo a la pequeña minería.
Cambio de liderazgo en un momento estratégico
La salida de Mlynarz y la llegada de Sáez se producen en un período en que ENAMI enfrenta presiones tanto internas como externas. Entre ellas destacan la necesidad de optimizar sus plantas de procesamiento, mejorar su estructura de costos y avanzar en proyectos de inversión que permitan aumentar su competitividad.
Además, la estatal cumple un rol fundamental como poder de compra para pequeños productores, lo que implica garantizar condiciones operativas eficientes y estables en un entorno de alta volatilidad en los precios de los metales y costos energéticos.
En este contexto, el nuevo liderazgo deberá equilibrar objetivos productivos con sostenibilidad financiera, en una empresa que históricamente ha operado con márgenes ajustados y alta dependencia de variables externas.
Desafíos inmediatos para la nueva administración
Entre las principales tareas que enfrentará la nueva vicepresidencia ejecutiva se encuentran:
- Fortalecer la capacidad de procesamiento de minerales provenientes de la pequeña y mediana minería
- Optimizar la operación de fundiciones y plantas, mejorando eficiencia y costos
- Impulsar proyectos de modernización tecnológica
- Reforzar el rol de ENAMI como actor clave en el desarrollo regional
- Avanzar en sostenibilidad ambiental y uso eficiente de recursos
La llegada de Sáez marca así una nueva etapa para ENAMI, en un contexto donde la minería chilena busca adaptarse a un escenario global más exigente, con mayores estándares ambientales, presión por productividad y una creciente demanda por minerales críticos para la transición energética.

