Proyecto Marimaca: inversión de US$580 millones marca inicio del ciclo 2026 de Aprimin y abre nuevas oportunidades proveedoras

El proyecto Marimaca se posiciona como uno de los desarrollos greenfield más relevantes del cobre en Chile y fue el eje central del primer “Desayuno de Proyectos 2026” organizado por la Aprimin. La instancia, que inaugura el calendario anual del gremio, reunió a ejecutivos, proveedores y actores clave del ecosistema minero para conocer en detalle el avance de esta iniciativa ubicada en la Región de Antofagasta. Con una inversión estimada de US$580 millones y una proyección de producción de hasta 50.000 toneladas anuales de cátodos de cobre, el proyecto avanza en su etapa de permisos sectoriales tras haber obtenido una Resolución de Calificación Ambiental favorable. La presentación estuvo liderada por José Antonio Merino, quien delineó la hoja de ruta hacia la construcción, destacando tanto el potencial productivo como las oportunidades de encadenamiento para la industria proveedora.

Avances técnicos y hoja de ruta hacia la construcción

Durante la jornada, ejecutivos de Marimaca Copper Corp expusieron los principales hitos del proyecto, enfatizando su ubicación estratégica —a 24 kilómetros de Mejillones y 40 kilómetros de Antofagasta— y el progreso en su estudio de factibilidad. La iniciativa contempla el uso de tecnologías SX-EW (lixiviación, extracción por solventes y electro-obtención), lo que permitirá producir cobre de alta pureza sin generar relaves húmedos ni emisiones significativas.

El proyecto obtuvo su aprobación ambiental en noviembre de 2025, tras un proceso encabezado por el Servicio de Evaluación Ambiental y la Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta. Actualmente, la compañía se encuentra gestionando los permisos sectoriales necesarios para iniciar su fase constructiva, en un contexto donde los tiempos regulatorios son clave para la materialización de inversiones mineras en el país.

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Sostenibilidad e innovación en el diseño del proyecto

Uno de los elementos más destacados de Marimaca es su enfoque en sostenibilidad operacional. La compañía proyecta operar utilizando agua de mar reciclada y energía proveniente en un 100% de fuentes renovables, evitando el uso de recursos hídricos continentales y reduciendo significativamente su huella ambiental.

Este diseño responde a las crecientes exigencias del sector en materia de minería responsable y se alinea con tendencias observadas en otros desarrollos, como se analiza en el reportaje sobre uso de agua de mar en la minería chilena, donde se proyecta un aumento sostenido de esta fuente en la próxima década.

Además, el proyecto no contempla depósitos de relaves convencionales, lo que representa una ventaja ambiental y operacional relevante frente a otros desarrollos de cobre a gran escala.

Impacto económico y generación de empleo

En términos de impacto regional, Marimaca Copper estima la creación de aproximadamente 1.200 empleos directos durante la fase de construcción, con un peak de hasta 2.500 trabajadores. Este nivel de actividad no solo impulsará la economía local, sino que también contribuirá a la diversificación productiva en la Región de Antofagasta.

El desarrollo del proyecto se suma a otras iniciativas relevantes que están dinamizando la cartera minera en Chile, como se detalla en el análisis sobre inversiones mineras que ingresan al SEIA, reflejando un renovado ciclo de inversión en el sector.

Encadenamiento productivo y rol de los proveedores

Uno de los focos centrales del encuentro fue el fortalecimiento del vínculo con proveedores. Desde la compañía señalaron que están impulsando un sistema de registro que permita ordenar y transparentar la relación con empresas proveedoras, bajo estándares “fit for purpose”.

“Estamos reforzando el desarrollo de un sistema que nos permita construir un encadenamiento productivo robusto y de largo plazo, donde el rol de los proveedores locales es clave”, afirmó Merino.

En esa línea, desde Aprimin destacaron la relevancia de este tipo de instancias para articular oportunidades de negocio y fortalecer la competitividad del sector. “Abrir el ciclo con un proyecto de esta magnitud refleja el compromiso con una minería moderna, eficiente y con impacto país”, señaló Ricardo Garib.

El proyecto Marimaca se perfila así como una plataforma relevante para el desarrollo de proveedores, en línea con iniciativas que promueven la internacionalización y fortalecimiento del sector, como se aborda en el reporte sobre proveedores mineros chilenos en mercados internacionales.

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