Ácido sulfúrico: costo podría subir hasta 33% y tensiona producción de cobre en Chile

Ácido sulfúrico se ha transformado en un factor crítico para la minería chilena luego de la decisión de China de restringir sus envíos para priorizar la demanda interna. El impacto no es menor: este insumo clave en la hidrometalurgia podría llegar a representar hasta un 33% del costo operativo en faenas de lixiviación, según estimaciones de expertos de la industria. La medida golpea directamente a Chile, donde cerca del 20% del cobre exportado se produce mediante este proceso. La dependencia externa del suministro, sumada a un mercado global ajustado, está elevando los precios y generando incertidumbre en la continuidad operacional de algunas faenas, especialmente aquellas ubicadas en la parte alta de la curva de costos.

Dependencia creciente y presión sobre el abastecimiento

Chile importa actualmente cerca de 4 millones de toneladas de ácido sulfúrico al año, de las cuales aproximadamente 1,5 millones provienen de China. Esta alta dependencia se ha intensificado en los últimos años, en parte por la reducción de capacidad de fundición local, incluyendo ajustes en operaciones de Codelco.

El ácido sulfúrico es un subproducto de la fundición de cobre, donde se capturan los gases de azufre generados en la producción de cobre blíster. La menor disponibilidad interna ha obligado a la industria a recurrir a importaciones, aumentando su exposición a cambios en el mercado internacional.

Precios al alza y presión en costos operativos

El impacto más inmediato de la restricción china se refleja en los precios. Mientras los contratos anuales para 2026 se cerraron en torno a US$160–175 por tonelada, los valores en el mercado spot ya alcanzan niveles cercanos a US$330 por tonelada, duplicando los costos para los volúmenes no asegurados.

Bajo este escenario, el ácido sulfúrico podría pasar de representar entre un 22% y un 33% del costo operativo (C1) en operaciones de lixiviación, afectando directamente la rentabilidad de las compañías.

Las principales consecuencias incluyen:

  • Aumento significativo de costos de producción

  • Reducción de márgenes operacionales

  • Mayor exposición a volatilidad de precios

  • Riesgo de paralización en faenas menos competitivas

Alternativas limitadas en el mercado internacional

La búsqueda de proveedores alternativos enfrenta importantes restricciones. Perú, segundo principal abastecedor de Chile con cerca de 1 millón de toneladas anuales, ya destina la mayor parte de su excedente al mercado chileno.

Otros proveedores potenciales incluyen:

  • Japón

  • Corea del Sur

  • México

  • Europa

Sin embargo, estos mercados presentan menor capacidad disponible, lo que limita su capacidad de compensar una eventual reducción del suministro chino.

Mayor consumo pese a menor producción

Un fenómeno relevante es el aumento en la intensidad de uso del ácido. A pesar de que la producción de cobre lixiviable en Chile ha caído desde 2,1 millones de toneladas en 2009 a cerca de 1,1 millones en 2025, el consumo de ácido sulfúrico ha crecido desde 6,9 millones a aproximadamente 8 millones de toneladas.

Este aumento responde al deterioro en las leyes del mineral, lo que obliga a utilizar mayores volúmenes de ácido para obtener la misma cantidad de cobre.

Soluciones estructurales a largo plazo

Frente a este escenario, la industria enfrenta la necesidad de adoptar soluciones estructurales para reducir su dependencia externa.

Entre las principales alternativas destacan:

  • Aumentar la capacidad de fundición nacional

  • Desarrollar plantas dedicadas a la producción de ácido

  • Implementar sistemas de recuperación de azufre

  • Mejorar la logística entre zonas de oferta y demanda

  • Incorporar tecnologías que reduzcan el consumo

No obstante, la expansión de fundiciones enfrenta un entorno complejo, marcado por bajos cargos de tratamiento y refinación (TC/RC), lo que desincentiva nuevas inversiones.

Riesgo para la producción de cobre

De prolongarse las restricciones de suministro y los altos precios, algunas operaciones podrían verse obligadas a reducir o incluso suspender temporalmente su producción, afectando directamente la oferta de cobre chileno.

El ácido sulfúrico, históricamente considerado un insumo secundario, se posiciona hoy como un elemento estratégico para la competitividad del sector, en un contexto donde la seguridad de suministro se vuelve tan relevante como el precio del propio metal.

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