AES Andes decidió desistir de la ejecución del proyecto INNA —su iniciativa para producir hidrógeno y amoníaco verde en el norte— y redirigir su estrategia hacia renovables y almacenamiento con baterías, con el objetivo de consolidar una matriz propia que, según su hoja de ruta, llegaría a 82% de fuentes renovables hacia 2027, manteniendo el foco en proyectos ya avanzados.
La compañía explicó que el cambio responde a una priorización del crecimiento de su portafolio renovable y de almacenamiento (BESS), en línea con directrices corporativas, sin que ello implique desconocer el valor de la industria del hidrógeno verde para Chile, de acuerdo con el comunicado corporativo sobre el desistimiento de INNA.
Qué significa “bajar INNA” y por qué tensiona la agenda del hidrógeno verde
El retiro de INNA no se entiende como un “no” definitivo al hidrógeno verde, sino como una señal sobre las exigencias que hoy pesan sobre este tipo de megaproyectos: certezas de demanda, condiciones financieras, infraestructura habilitante y tiempos de tramitación que calcen con decisiones de inversión.
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En el caso de INNA, el debate público también quedó atravesado por la discusión territorial y técnica en torno a su cercanía con instalaciones astronómicas en el norte, un factor que elevó la presión reputacional y regulatoria. En ese contexto, la empresa optó por acelerar activos que ya tienen ingeniería avanzada y ventanas más claras de entrada en operación, como se detalla en el seguimiento de la decisión de cerrar el capítulo de INNA y reordenar la apuesta energética.
La nueva prioridad: parques solares y baterías para “firmar” energía renovable
El centro del giro es el almacenamiento. En la práctica, los BESS permiten desplazar energía hacia horas de mayor demanda y reducir vertimientos cuando hay sobreoferta renovable, lo que aumenta el valor comercial de la generación solar y eólica. Esta lógica explica por qué el plan de AES Andes pone en primer plano proyectos híbridos y stand-alone, en un mercado donde el almacenamiento ya dejó de ser un piloto y pasó a ser un componente estructural del desarrollo renovable.
Ese contexto también se refleja en la evolución del mercado local, donde el almacenamiento se volvió un factor de diseño en la nueva ola de inversión, como se observa en el análisis sobre la expansión de proyectos renovables que incorporan baterías como parte del estándar.
Los hitos 2026: Andes Solar III y Bolero BESS en comisionamiento
Para el corto plazo, AES Andes tiene dos proyectos en etapa de comisionamiento cuya operación comercial está proyectada para el primer semestre de 2026, con foco en sumar capacidad renovable y flexibilidad al Sistema Eléctrico Nacional:
- Andes Solar III: 171 MW de generación solar y 171 MW de almacenamiento en baterías.
- Bolero BESS: 146 MW de almacenamiento en baterías.
Estos proyectos forman parte del paquete que la empresa prioriza para capturar resultados en plazos acotados, en línea con su estrategia de acelerar renovables y almacenamiento ya en ejecución, según el detalle de la cartera en construcción y sus capacidades asociadas.
La cartera 2026–2027: cuatro proyectos que apuntan a sumar 2.363 MW al portafolio
Además del comisionamiento, la empresa avanza en la construcción de iniciativas en el norte que combinan generación y baterías, con entradas en operación previstas dentro del período 2026–2027:
- Arenales: sistema de almacenamiento stand-alone de 300 MW.
- Cristales: 288 MW solares y 340 MW adicionales en baterías.
- Pampas: 229 MW solares, 128 MW eólicos y 340 MW de almacenamiento.
- Atacama BESS: 250 MW de baterías.
En conjunto con Andes Solar III y Bolero BESS, este bloque busca robustecer la oferta renovable “despachable” mediante baterías, elevando la capacidad de respuesta del parque y apuntalando el cumplimiento de metas internas hacia 2027.
La meta 82% renovable: qué números sostiene AES Andes para 2027
En su planificación, AES Andes proyecta que el aumento de capacidad renovable y de almacenamiento permitiría configurar una base instalada con 82% de fuentes renovables hacia 2027, junto con un crecimiento renovable acumulado de más de 4.500 MW. En paralelo, la empresa sitúa la inversión desde el lanzamiento de su estrategia Greentegra por sobre los US$4.000 millones.
La estrategia Greentegra fue lanzada en 2018 y se enfoca en descarbonización, reducción de emisiones y expansión de renovables y baterías, con un portafolio que hoy combina tecnologías y una cartera relevante en construcción y desarrollo.
Dónde se concentra la ejecución: norte grande y almacenamiento como eje del sistema
El reordenamiento de AES Andes vuelve a poner el foco operativo en proyectos con cronograma y construcción en curso en regiones del norte, donde la expansión solar y los BESS se han convertido en la principal palanca para aumentar oferta renovable sin perder estabilidad.
Este patrón —más almacenamiento, más híbridos y mayor “capacidad útil” en horas críticas— también se está consolidando en inversiones recientes de la industria, particularmente en el eje Atacama–Antofagasta, como se observa en el despliegue de nuevas inversiones en almacenamiento eléctrico en la zona.
