Albemarle, la gigante del litio que Chile llevará a un arbitraje y que ya tuvo una pugna con el Estado en 2018

El Gobierno acusa a la firma de incumplir con parte de las comisiones que debe pagar al Estado de Chile por las ventas de carbonato de litio.

El Gobierno golpeó la mesa y decidió llevar a un arbitraje internacional a la gigante mundial del litio Albemarle, acusando a la firma de incumplir con parte de las comisiones que debe pagar al Estado de Chile por las ventas de carbonato de litio.

Durante 2020 la estatal ofició a Albemarle en varias ocasiones, pero a la fecha no ha habido acuerdo satisfactorio para Corfo. Por eso la entidad estatal ingresó el viernes una solicitud de arbitraje ante la Cámara de Comercio Internaciones (ICC, con sede central en París), en una acción que comanda el abogado Andrés Jana en representación del Estado Chile.

«La disputa que se nos está presentando con la empresa minera norteamericana Albemarle tiene que ver con un inclumiento de parte de ella, que consiste en un cambio de interpretación que hace, de manera unilateral, en la fórmula de calcular el pago de la comisión a la Corfo que tiene que hacer la empresa por el derecho que tiene de trabajar el litio desde las pertenencias mineras que tiene Corfo en el salar de Atacama», dijo a El Mercurio Pablo Terrazas, vicepresidente ejecutivo de la entidad.

Así, según Corfo, este supuesto cambio en la interpretación de la fórmula de cálculo para pagar las comisiones de parte de Albemarle se tradujo en que la estatal dejó de percibir cerca de US$15 millones durante 2020, recursos que para Corfo debieron sumarse a los US$44,1 millones que la firma sí pagó.

Corfo pide que el contrato con la firma se siga «interpretando de buena fe», como se había venido haciendo desde 2016, cuando se modificó el contrato entre ambas partes y se aumentó lo cuota de Albemarle para extraer litio, y que la empresa pague lo adeudado en 2020 y los eventuales incumplimientos que pueda haber en el transcurso del juicio.

Desde noviembre que la estatal prometía llevar a la firma estadounidense a un arbitraje por este asunto. En ese entonces, según publicó Reuters, la empresa rechazó las acusaciones, diciendo que un litigio es innecesario, enfatizando que ha cumplido con sus obligaciones y que el contrato deja en claro que la disputa puede resolverse sin arbitraje.

«No entendemos la insistencia de Corfo de ir a un arbitraje internacional, que es un proceso que demorará años y que significará un gasto enorme, de millones de dólares, para el Estado», señaló la compañía.

Esta no es la primera vez que se suscita un problema entre Corfo y Albemarle. Entre 2018 e inicios de 2019, las partes también estuvieron a punto de llegar a un arbitraje, que en esa ocasión se refería a otros aspectos del contrato, referentes a las claúsulas que obligaban a la empresa a vender hasta el 25% de su producción a un precio preferente para impulsar en Chile la industrialización del litio.

Corfo acusaba también un incumplimiento de contrato e instó a la firma a fijar una fórmula para calcular dicho precio preferente, mientras que la estadounidense aseguraba que la estatal estaba desconociendo lo acordada. Finalmente, a último minuto, las partes llegaron a un acuerdo y se evitó el arbitraje.

Las operaciones de firma y el contrato con Chile

Albemarle tiene presencial en más de 75 países en el mundo de la industria química y su sede central se ubica en Charlotte, Carolina del Norte. En Chile explota pertenencias mineras en el Salar de Atacama y opera el complejo La Negra.

Es el mayor proveedor de litio para baterías de vehículos eléctricos en el mundo. En Chile se dedica desde hace casi 40 años a la extracción y procesamiento de salmueras y a la producción y despacho de sales de litio y sus derivados.

La compañía emplea a cerca de 500 trabajadores en Chile -y 4.500 a nivel mundial- y, en territorio nacional, opera en dos sitios de producción: Planta Salar de Atacama, ubicada en el corazón del desierto del mismo nombre y la Planta Química La Negra, a 27 kilómetros de la ciudad de Antofagasta.

«Nuestra empresa es una de las principales productoras de litio en el mundo y se especializa en la entrega de soluciones químicas a una amplia gama de clientes y necesidades. Somos aliados estratégicos de Chile en el desarrollo de una industria de alto valor agregado, que, gracias a nuestro trabajo, lo consolida como el líder mundial en la producción de litio», apunta la firma en su página web.

En 2017 Albemarle firmó un acuerdo con Corfo para extender el contrato de explotación y aumentar la cuota autorizada para la producción de litio a 82 mil toneladas anuales durante los próximos 27 años. Para concretar este crecimiento, la empresa proyecta ampliar su operación actual en la Región de Antofagasta y la construcción de las instalaciones necesarias para la elaboración de productos para el mercado de las baterías para automóviles eléctricos.

Producto de este acuerdo, la empresa afirma que el Estado chileno recibirá ingresos adicionales por US$2.700 millones entre el 2017 y 2043, «transformándose en el más favorable que un Estado haya obtenido para la explotación por terceros de recursos de litio».

Respecto a la producción, el acuerdo asegura la venta nacional de hasta el 25% de la producción para productos industrializados, con un precio preferente. Para ello, Corfo convocó a un concurso internacional para adjudicar esta producción a aquellos inversionistas que ofrezcan y desarrollen en Chile las alternativas más atractivas de alto valor agregado, tales como la producción de cátodos de litio, componentes de baterías de litio, litio metálico solar y sales de litio, entre otros.

Durante toda la vigencia del acuerdo, Albemarle se comprometió a financiar hasta US$12 millones al año en Centros de Desarrollo Tecnológico Minero-Solar.

Fuente: Emol.com

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