Aramco advirtió que el mercado energético global tardará en estabilizarse incluso si se normalizan las rutas marítimas afectadas por la crisis en el estrecho de Ormuz. El presidente y CEO de Saudi Aramco, Amin Nasser, afirmó que el mundo perdió alrededor de 1.000 millones de barriles de petróleo en los últimos dos meses debido a interrupciones logísticas y restricciones al transporte marítimo derivadas del conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel. Las declaraciones fueron realizadas tras la publicación de resultados trimestrales de la compañía saudí, en medio de una creciente preocupación internacional por el impacto que las tensiones en Medio Oriente están generando sobre la seguridad energética y los inventarios mundiales de crudo. El ejecutivo también alertó que años de baja inversión en el sector agravaron la vulnerabilidad de las reservas globales, aumentando la presión sobre los mercados internacionales.
Aramco alerta sobre una recuperación más lenta de lo esperado
Amin Nasser señaló que la reapertura de rutas marítimas no implicará una normalización inmediata del mercado petrolero debido a la magnitud de los volúmenes perdidos durante las últimas semanas.
“Reabrir rutas no es lo mismo que normalizar un mercado que ha sido privado de alrededor de mil millones de barriles de petróleo”, afirmó el ejecutivo en declaraciones entregadas a Reuters.
El CEO de Saudi Aramco explicó que las interrupciones derivadas del bloqueo iraní sobre el estrecho de Ormuz provocaron severas restricciones al transporte marítimo internacional, afectando los flujos energéticos y elevando los precios del crudo.
Las tensiones en Medio Oriente redujeron significativamente la circulación de embarcaciones por uno de los corredores energéticos más importantes del mundo, por donde habitualmente transita cerca del 20% del petróleo global transportado por vía marítima.
El estrecho de Ormuz sigue tensionando los mercados energéticos
La crisis energética se intensificó tras el conflicto militar entre Irán, Estados Unidos e Israel, escenario que derivó en restricciones sobre el tráfico marítimo en el Golfo Pérsico.
Según el ejecutivo saudí, el impacto sobre el mercado internacional fue agravado por años de subinversión en exploración, producción e infraestructura energética, dejando inventarios globales en niveles considerados bajos para enfrentar interrupciones de esta magnitud.
El estrecho de Ormuz continúa siendo uno de los puntos más sensibles para el comercio mundial de hidrocarburos debido a su rol estratégico para exportaciones provenientes de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Irak y Qatar.
La volatilidad generada por la crisis también incrementó los costos logísticos, seguros marítimos y tiempos de transporte para compañías energéticas y operadores internacionales.
Aramco utiliza infraestructura alternativa para mantener exportaciones
Frente a las restricciones marítimas, Saudi Aramco reforzó el uso de su oleoducto East-West Pipeline, infraestructura que permite transportar crudo desde el Golfo Pérsico hasta el mar Rojo evitando el paso por Ormuz.
Amin Nasser describió este sistema como una “línea crítica de vida” para mitigar la crisis global de suministro y sostener parte de las exportaciones saudíes.
La utilización de rutas alternativas se volvió fundamental para reducir riesgos operacionales y mantener la continuidad de abastecimiento hacia mercados internacionales en medio de las restricciones marítimas.
Pese a los cambios logísticos y las tensiones geopolíticas, el ejecutivo reiteró que Asia seguirá siendo una prioridad estratégica para la compañía debido a su relevancia en la demanda energética mundial.
Asia se mantiene como eje central de la demanda global
El CEO de Saudi Aramco sostuvo que los mercados asiáticos continúan siendo fundamentales para la industria petrolera global debido al crecimiento sostenido del consumo energético en la región.
China, India y otras economías asiáticas concentran gran parte del crecimiento esperado de demanda de petróleo y petroquímicos durante las próximas décadas, convirtiéndose en destinos prioritarios para productores del Golfo.
La advertencia de Aramco se produce además en momentos donde gobiernos y empresas monitorean con preocupación la estabilidad del suministro energético internacional, ante el riesgo de que nuevas interrupciones prolonguen la volatilidad de precios y profundicen la presión sobre inventarios globales.