Argentina continúa acelerando inversiones mineras bajo el esquema económico impulsado por el presidente Javier Milei. El Gobierno argentino aprobó el ingreso del proyecto de oro y plata Diablillos al Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), una iniciativa que contempla desembolsos por US$764 millones y que consolida a la minería como el sector con mayor volumen de capital comprometido dentro del programa oficial.
El proyecto es desarrollado por AbraSilver Resource Corp. en la provincia de Salta y considera la construcción de una mina junto con una planta de procesamiento de minerales. De acuerdo con la resolución publicada en el Boletín Oficial argentino, cerca de US$481,7 millones fueron reconocidos como activos computables para acceder a los beneficios tributarios, aduaneros y cambiarios contemplados en el RIGI.
La aprobación ocurre en un momento clave para la estrategia económica del gobierno argentino, que busca atraer inversiones de gran escala mediante incentivos regulatorios y estabilidad fiscal de largo plazo. El sector minero se transformó rápidamente en uno de los principales receptores de capital bajo este esquema, impulsado por el interés internacional en oro, plata, cobre y litio.
Central Puerto amplía presencia en minería y minerales críticos
Uno de los elementos más relevantes del proyecto es la participación de Central Puerto, tradicionalmente enfocada en generación eléctrica y que durante los últimos años comenzó una estrategia de diversificación hacia minería y minerales críticos.
La energética argentina elevó en febrero de 2025 su participación en AbraSilver hasta 9,9%, convirtiéndose en el principal accionista institucional de la minera canadiense. La operación posicionó a Central Puerto como un actor cada vez más relevante dentro del negocio minero regional, ampliando su exposición a commodities metálicos en medio del auge de inversiones asociadas a transición energética y demanda industrial.
Además de Central Puerto, entre los inversionistas de AbraSilver aparecen el empresario canadiense Eric Sprott y Kinross Gold, una de las mayores productoras auríferas del mundo.
El avance del proyecto Diablillos refuerza la tendencia observada en América Latina, donde compañías energéticas y grupos industriales están ingresando progresivamente al negocio minero buscando exposición a metales estratégicos y activos exportadores de largo plazo.
Diablillos proyecta iniciar producción en 2029
Según la documentación oficial presentada bajo el RIGI, el proyecto contempla una planta con capacidad para procesar aproximadamente 3,15 millones de toneladas anuales de mineral.
AbraSilver Resource Corp. estima comenzar la producción durante 2029 y proyecta exportaciones cercanas a US$417 millones una vez iniciadas las operaciones comerciales.
El cronograma de inversiones considera desembolsos de alrededor de US$98,5 millones durante 2026 y más de US$253 millones en 2027, enfocados principalmente en infraestructura, construcción y desarrollo de la operación minera.
Presentaciones corporativas difundidas por la compañía indican además que Diablillos tendría una tasa interna de retorno cercana al 28% y un período estimado de recuperación de la inversión de aproximadamente dos años, cifras que han fortalecido el atractivo del proyecto para inversionistas internacionales.
Minería supera a petróleo y gas dentro del RIGI
Con la incorporación de Diablillos, la minería se consolida como el sector con mayor volumen de inversiones anunciadas dentro del régimen promovido por el gobierno argentino.
De acuerdo con cifras oficiales citadas en Argentina, los anuncios vinculados a minería ya superan los US$46.000 millones comprometidos, sobrepasando incluso a sectores históricamente dominantes como petróleo y gas.
El RIGI fue diseñado para atraer proyectos estratégicos mediante estabilidad tributaria, beneficios aduaneros y mayor flexibilidad cambiaria, buscando acelerar exportaciones y fortalecer el ingreso de divisas en la economía argentina.
La aprobación de Diablillos refleja además el creciente interés internacional por activos mineros sudamericanos en un escenario de precios elevados del oro y una competencia global cada vez más intensa por asegurar suministro de minerales estratégicos.