Aunque KoBold planea construir la mina subterránea de cobre de $2 mil millones en Zambia para principios de la década de 2030, aún se encuentra en la fase de actualizar estimaciones de recursos y completar estudios de viabilidad.
Goldman está seguro sobre la financiación: «El problema a nivel global no es la falta de capital, sino la falta de proyectos de alta calidad.»
El proyecto Mingomba se alinea con la visión del presidente de Zambia, Hakainde Hichilema, de aumentar la producción de cobre del país a tres millones de toneladas para 2032, reduciendo así la carga de deuda nacional.
La compañía no se limita solo al cobre, sino que busca todos los minerales y metales críticos para la transición energética.
Inició su búsqueda de metales de batería en Canadá, adquiriendo derechos en el norte de Quebec. Ahora, con propiedades de exploración en Zambia, Namibia, DRC, Quebec, Saskatchewan, Ontario y Australia Occidental, KoBold diversifica sus operaciones en colaboración con gigantes como BHP y BlueJay Mining.
Utilizando la inteligencia artificial, KoBold aspira a crear un «Google Maps» de la corteza terrestre, centrándose en la búsqueda de depósitos de cobre, cobalto, níquel y litio.
Goldman destaca: «Para un gran proyecto, siempre habrá capital disponible.»
Algoritmos aplicados a datos recopilados permiten localizar recursos que podrían pasar desapercibidos para geólogos tradicionales, ayudando a las mineras a tomar decisiones informadas sobre la adquisición de tierras y perforaciones.
Goldman revela que la compañía contempla hacer pública su operación en los próximos tres o cuatro años, consolidando su posición como líder en la búsqueda de recursos minerales mediante la inteligencia artificial.