El próximo 10 de agosto es el Día de la Minería, un sector que ha sido un pilar económico para Chile durante décadas y continúa siendo vital en la actualidad. Por ejemplo, el último Informe de Finanzas Públicas del Ministerio de Hacienda, como es habitual, excluyó al sector minero del PIB, debido a las buenas proyecciones que se esperan en esta industria, y con el propósito de no alterar el diagnóstico general que considera a los demás sectores productivos.
Pero la competitividad del rubro exige nuevos desafíos y una de las mayores tareas del sector minero está relacionada con la eficiencia de sus operaciones.
Publicidad
La minería enfrenta el desafío constante de mejorar la eficiencia operativa para mantenerse competitiva. En un mercado global donde los commodities transan en la Bolsa de Metales de Londres, con precios que cambian segundo a segundo, la inmediatez es crucial ya que repercute entre las nuevas tendencias en la faena. Así, conceptos como control a distancia en tiempo real, la comunicación fluida entre las oficinas centrales y los yacimientos, y la automatización de procesos han emergido como esenciales. La llegada del Internet de las Cosas (IoT) está transformando esta industria, requiriendo conexiones robustas y confiables.




