El calentamiento global, la irrupción de la inteligencia artificial, la revolución de la ingeniería biológica y los cambios vertiginosos en el mundo digital subrayan la importancia de contar con profesionales capacitados y la necesidad de motivar a que los futuros ingenieros e ingenieras desarrollen su labor con vocación, empatía y responsabilidad.
El 13 de mayo 1647, a las 10:30 de la noche, Chile experimentó un devastador terremoto. Con una magnitud estimada de 8,5 grados en la escala de Richter, el sismo provocó la muerte de casi mil personas, el 25% de la población, y la destrucción de gran parte de Santiago, lo que impulsó una de las más grandes obras de reconstrucción que ha emprendido la ingeniería nacional.
Publicidad
En memoria de esta tragedia, y en reconocimiento del excepcional trabajo de reconstrucción llevado a cabo por esos primeros ingenieros e ingenieras, cada 14 de mayo conmemoramos el Día Nacional de la Ingeniería. Una jornada que nos motiva a reflexionar sobre la importancia y los desafíos de esta profesión que ha contribuido a superar con resiliencia los altibajos de la historia de Chile y el mundo.



