El dólar en Chile retrocedía con fuerza la mañana del miércoles y alcanzó a cruzar transitoriamente la barrera de los $890, en una sesión marcada por el alivio global tras la tregua de dos semanas en Medio Oriente. El movimiento coincidía con un cobre Comex cerca de US$5,75 por libra y con un fuerte ajuste del petróleo.
Apertura con salto bajista
De acuerdo con un reporte de Diario Financiero, la divisa abrió en $895,12 y se ubicaba en $890,24 pasadas las 9:30 de la mañana, con una caída de $27 frente al cierre del martes. En algunos pasajes de la apertura, el tipo de cambio incluso se movió por debajo de los $890.
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Rodrigo Castillo, director general de BeFx, sostuvo que el mercado arrancó con un “fuerte gap bajista” por debajo de los $900 y añadió que, dejando fuera el contexto de guerra, el dólar había circulado en el rango de $850 a $870. La referencia importa porque pone un piso de comparación para medir cuánto del retroceso actual responde al cambio en el escenario externo y cuánto a fundamentos más permanentes.
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Cobre alto y dólar global más débil
El ajuste cambiario no llegaba aislado. Los futuros del cobre Comex se movían en torno a US$5,74-US$5,75 por libra, mientras el dollar index cedía alrededor de 1,1% en la sesión. Esa combinación volvió a favorecer al peso chileno, en una dinámica que ya se había visto cuando el cobre alcanzó récord histórico mientras el dólar caía bajo los $900.
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El cobre, además, rebotaba a máximos de tres semanas después de los descensos que había registrado por los temores económicos asociados a la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán. Para el mercado chileno, esa recuperación del metal vuelve a poner presión a la baja sobre el tipo de cambio justo cuando el frente energético empezó a descomprimirse.
El petróleo cambia el pulso externo
La señal más fuerte vino desde la energía. La tregua de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, condicionada a una reapertura segura del estrecho de Ormuz, llevó al Brent a US$91 y al WTI a US$92,47 durante la jornada europea. En paralelo, el mercado global ya reflejaba el rally de bolsas y la caída del petróleo tras la tregua en Ormuz.
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Con ese telón de fondo, el mercado local volvió a mirar una combinación que a inicios de año ya había abierto debate sobre cuánto puede aportar el cobre al Fisco en 2026: un metal alto y un dólar en retroceso. Esta vez, la referencia inmediata seguía siendo la misma que instaló Castillo para un escenario sin guerra: la zona de $850 a $870.



