El dólar en Chile cerró este jueves con una baja más acotada que la vista en la jornada previa, en un mercado que siguió mirando la tregua en Medio Oriente y el comportamiento del petróleo. La divisa terminó en $893,80, todavía bajo los $900, mientras el crudo volvió a rebotar desde los mínimos del miércoles.
El tipo de cambio cerró bajo $900, pero con un descenso menor
De acuerdo con el cierre reportado por Diario Financiero, el dólar terminó la sesión en $893,80, con un retroceso de $4,78 frente al miércoles. El movimiento se dio después de una jornada en que el mercado volvió a ajustar posiciones según la evolución del alto al fuego entre Estados Unidos e Irán y las nuevas señales desde el frente israelí-libanés.
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El ajuste fue menor al desplome de la rueda anterior, cuando la divisa había cerrado en $898,58 tras caer casi $30. Esa diferencia muestra que el mercado cambiario siguió operando con alta volatilidad, incluso después de que la tregua redujera parte de la prima de riesgo geopolítico que venía golpeando a los activos emergentes.
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El petróleo rebotó por dudas sobre la tregua
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La energía volvió a marcar el pulso. Según Reuters, los futuros del Brent subieron 1,23% y cerraron en US$95,92 por barril, mientras el WTI avanzó 3,66% hasta US$97,87. En la primera parte del día, el mercado llegó a impulsar al crudo más de 5% por dudas sobre la durabilidad del cese al fuego y por la continuidad de las restricciones al tránsito energético en el estrecho de Ormuz.
Más tarde, esos avances se moderaron después de que Israel anunciara su disposición a abrir conversaciones directas con Líbano. Aun así, el petróleo terminó al alza y dejó claro que la normalización del mercado energético todavía no está asegurada. Ese rebote ayudó a frenar una caída mayor del tipo de cambio local, en una plaza donde el crudo sigue siendo una variable crítica por su efecto en inflación, costos de importación y percepción de riesgo externo.
Ormuz sigue siendo la pieza crítica para Chile
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El trasfondo no cambió. El estrecho de Ormuz y sus repercusiones económicas para Chile siguen en el centro de la atención porque por esa vía pasa cerca del 20% del comercio mundial de petróleo. Cualquier interrupción parcial o total altera de inmediato los precios internacionales, el costo logístico y la cobertura financiera de navieras, refinadoras y compradores.
Para Chile, esa sensibilidad es directa. La cadena de abastecimiento de combustibles en el país muestra que se importa cerca del 99,8% del crudo que consume, por lo que una variación brusca del Brent o del WTI impacta en la estructura local de costos mucho antes de que el efecto llegue a los surtidores.
Con ese cuadro, el mercado local cerró otra jornada dominada por señales externas: un dólar todavía bajo los $900, un petróleo nuevamente cerca de los US$100 y una tregua que sigue siendo observada minuto a minuto por inversionistas, operadores de energía y mesas cambiarias.



