En cada conversación con la ciudadanía y con los distintos actores del sector energético, siempre destacamos que nuestra política nacional de energía es transversal y fija objetivos que nuestro gobierno hace propios. La transición hacia energías limpias nos presenta desafíos que estamos superando con una hoja de ruta clara. Sin embargo, a menudo los grandes números positivos nos hacen perder de vista un reto crucial: la inclusión y participación de las mujeres en el sector.
Es fundamental apoyar la presencia femenina en roles de liderazgo y asegurar que las políticas energéticas, tanto locales como nacionales, consideren las necesidades y perspectivas de las mujeres. Por ello, el programa de liderazgo Energía+ Mujeres es una iniciativa concreta y esencial para fortalecer la participación femenina en la industria. Con este programa, no sólo promovemos la equidad de género, sino que también aseguramos un futuro sostenible para las próximas generaciones.
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Hoy en día, uno de los desafíos más apremiantes que enfrentamos es la modernización de nuestra infraestructura eléctrica. Este proceso es esencial para poder integrar y distribuir de manera eficiente energías renovables como la solar de nuestros valles y la eólica de nuestras comunas costeras. Con tamaño desafío no podemos olvidar la importancia de capacitar a nuestra fuerza laboral en las nuevas tecnologías que acompañan a estas energías renovables. La aceptación de las comunidades locales también juega un papel crucial en la implementación de estos proyectos. En resumen, estos son temas fundamentales que debemos abordar con seriedad y compromiso para asegurar un futuro sostenible para todos y todas, futuro en donde el liderazgo femenino será crucial.



