- Europa intensifica la búsqueda de litio para asegurar materias primas críticas en su transición energética, con proyectos en varios países de la región.
- La Península Ibérica se destaca como un foco importante, con Portugal liderando la producción y España avanzando en proyectos como San José.
- República Checa, Austria y Finlandia también están desarrollando importantes proyectos de litio, como Cinovec, Wolfsberg y Keliber, para fortalecer la cadena de suministro europea.
Europa intensifica la búsqueda de litio en medio de su estrategia para asegurar materias primas críticas para la transición energética. Con proyectos en Portugal, España, República Checa, Austria y Finlandia, el continente busca reducir su dependencia externa en una cadena clave para baterías y electromovilidad.
Iberia concentra parte del avance europeo
El litio, conocido como “oro blanco”, se ha instalado en el centro de la transición energética por su uso en baterías para vehículos eléctricos, sistemas de almacenamiento y metas de descarbonización. La propia Comisión Europea sostiene que la Unión Europea produce menos de 0,1% del litio extraído a nivel mundial y que su demanda llegaría a 58.000 toneladas anuales en 2030.
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En ese escenario, la Península Ibérica aparece como uno de los focos más activos. Portugal es hoy el principal productor europeo y mantiene en carpeta iniciativas como Barroso y Romano, mientras España sigue empujando desarrollos de mayor escala. En el caso de Barroso, Savannah Resources informa en su sitio oficial del proyecto un recurso de 39 millones de toneladas con 1,05% de óxido de litio, equivalente a 411.900 toneladas, distribuidas en cinco cuerpos mineralizados. La firma prevé completar en julio de 2026 el estudio de factibilidad definitivo y el proceso de cumplimiento ambiental, antes de una decisión final de inversión proyectada para fines de ese año.
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En España, el proyecto San José de Infinity Lithium sigue avanzando en su tramitación de concesión de explotación directa ante el gobierno regional de Extremadura. El activo es presentado como una operación integrada de extracción y conversión de litio, en línea con la aspiración europea de construir su propia cadena de valor para baterías. Al mismo tiempo, persisten obstáculos administrativos y culturales para la minería en la región, aunque el texto indica que el marco español comenzó a moverse con una nueva estrategia sobre minerales críticos para el período 2025-2029 y con el inicio de consultas para reformar la ley minera vigente desde 1978.
República Checa, Austria y Finlandia empujan la siguiente etapa
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En Europa Central, el depósito Cinovec, en República Checa, figura entre los activos de roca dura más relevantes del continente. European Metals reporta para el proyecto un recurso de 708 millones de toneladas con 0,42% de óxido de litio, con 7,39 millones de toneladas de carbonato de litio equivalente, mientras que su estudio de prefactibilidad considera una tasa de procesamiento de 2,25 millones de toneladas por año, suficiente para una vida útil superior a los 100 años. A eso se suma una subvención de €360 millones obtenida a fines del año pasado y la aprobación de rezonificación regional recibida en febrero de 2026, paso que permite seguir avanzando hacia una decisión final de inversión.
Austria también aparece en el mapa con Wolfsberg, de European Lithium. De acuerdo con la prefactibilidad de 2018 citada en la información entregada, el proyecto exhibe un valor presente neto antes de impuestos de US$339,4 millones, una tasa interna de retorno de 25,6% y una producción estimada de 10.129 toneladas anuales de hidróxido de litio durante más de una década.
Más al norte, Finlandia asoma con Keliber, controlado por Sibanye-Stillwater. La compañía señala en la descripción oficial del proyecto que Keliber apunta a convertirse en la primera operación integrada de litio en Europa, produciendo hidróxido de litio a partir de mineral propio. La estimación considera una producción anual de 15.000 toneladas de hidróxido de litio monohidratado grado batería por al menos 18 años. El proyecto además obtuvo la categoría de estratégico bajo la Ley de Materias Primas Críticas de la Unión Europea.
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- Portugal mantiene proyectos en desarrollo como Barroso y Romano.
- España impulsa San José mientras revisa su marco regulatorio para minerales críticos.
- República Checa, Austria y Finlandia avanzan con Cinovec, Wolfsberg y Keliber como parte de la expansión regional del litio.



