Chile avanza en una hoja de ruta de minería polimetálica, sustentable y digitalizada, desafíos que hoy no permean a la mediana y pequeña minería. Los grandes ejecutores de esta ruta con la mirada puesta en el 2035 e incluso en el 2050, coinciden en incorporar 3 elementos indispensables para desplegar un plan que mantenga esta identidad, sin excluir a los más vulnerables en la cadena de valor.
Las fuentes de valor (social y medioambiental), los datos y las métricas para la definición de estándares que permitan la integración efectiva, y el desarrollo de proyectos sinérgicos con miras a políticas públicas, son la clave en esta estrategia.

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Por su parte, la transformación digital de la minería que ya está anquilosada en el relato sectorial, debe ser entendida como la necesaria incorporación de tecnología para la conversión del negocio. Este esfuerzo va más allá del gemelo digital o de la automatización. La transformación digital va de la mano de la nueva tendencia de un negocio sustentable, de una minería verde. Debemos repensar el negocio con modelos creativos, capacidades nucleares, ciencia de datos aplicada, IA y robótica.