La fatiga es diferente de la somnolencia. La fatiga es una falta de energía y de motivación. En cambio, la somnolencia es la necesidad de dormir. Ambas se complementan con la apatía, aquel sentimiento de no importar qué suceda.
Como pueden ver, nuestra minería esta fatigada y sufre somnolencia y apatía, que amenazan c on convertirse en estados crónicos de la actividad. Esto no lo podemos permitir. Necesitamos despertar a la minería, sacarla urgente de esta situación, todos juntos sin excepción, teniendo presente el bien superior del país, que es el desarrollo y crecimiento socio económico.
También, existe inercia, además de parálisis en la toma de decisiones para cambiar el rumbo de nuestra minería, para que siga siendo competitiva, genere divisas para el país y crecimiento socioeconómico. Pero, en los últimos tiempos, la minería no crece y no se desarrolla. Ha perdido glamour. Ya no es el polo atractivo para la llegada de capitales extranjeros, ni el hábitat de Alicia en el país de las maravillas, y Uds. se preguntan ¿por qué ha pasado esto?



