El proyecto minero Lobo-Marte, liderado por Kinross, ha ingresado formalmente al Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental (SEIA), marcando un paso clave hacia el desarrollo de esta ambiciosa iniciativa con una inversión estimada en US$1.500 millones. Ubicado en la Región de Atacama, este proyecto busca asegurar una producción significativa de oro bajo elevados estándares técnicos, sociales y ambientales.
Características del proyecto Lobo-Marte
Situado en la alta cordillera de Atacama, a aproximadamente 160-170 kilómetros de Copiapó, el proyecto contempla la explotación secuencial a rajo abierto de los yacimientos Lobo y Marte. Según los datos proporcionados por Kinross, se espera que la operación produzca cerca de 4,7 millones de onzas de oro durante su vida útil, consolidando la continuidad de la compañía en el norte de Chile.
En términos de empleo, Lobo-Marte podría generar entre 2.800 y 3.400 puestos de trabajo durante la fase de construcción, mientras que en la etapa de operación se requerirían cerca de 1.000 trabajadores de manera directa, además de oportunidades laborales adicionales mediante sus empresas contratistas y colaboradoras.
Publicidad
Te puede interesar
Desafíos y avances en la gestión ambiental
Kinross ha destacado el compromiso del proyecto con altos estándares de sostenibilidad, especialmente en la gestión del recurso hídrico. Según la compañía, Lobo-Marte operará con derechos de agua existentes sin aumentar la extracción actual, además de integrar sistemas de recirculación y uso eficiente del recurso.
Publicidad
Otro aspecto clave ha sido el proceso de Participación Ciudadana Temprana, que involucró a más de 5.000 personas, incluyendo comunidades indígenas Colla, autoridades locales y actores relevantes de la región. Este esfuerzo permitió a la empresa incorporar de forma temprana observaciones al diseño del proyecto.
- Recursos hídricos: uso de derechos existentes y eficiencia en recirculación.
- Participación comunitaria: más de 5.000 personas involucradas.
Impacto regional y expectativas para Atacama
La admisión a trámite del proyecto en el SEIA ha sido respaldada por autoridades locales que reconocen su potencial en términos de inversión y empleo regional. La delegada presidencial de Atacama, Sofía Cid Versalovic, apuntó a la relevancia económica y los posibles encadenamientos productivos con proveedores locales.
Publicidad
Además, el diseño del proyecto incluye una planta con capacidad para procesar 35.000 toneladas diarias, posicionándolo como una de las iniciativas auríferas más relevantes actualmente en evaluación en Chile. Para Kinross, Lobo-Marte se enmarca como parte de su estrategia de largo plazo, complementando otros activos como La Coipa y Maricunga.
Con tres décadas de presencia en Atacama, este proyecto representa una apuesta hacia la continuidad operativa y el fortalecimiento de la minería en la región, en un contexto nacional que busca revitalizar las inversiones en el sector.



