La fuerte corrección de las grandes tecnológicas de Wall Street reabrió el debate sobre si el mercado enfrenta un cambio de valoración o una nueva oportunidad de entrada. El ajuste golpeó a Apple, Nvidia, Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta y Tesla en medio de crecientes dudas sobre el costo y el retorno del despliegue de inteligencia artificial.
Qué pasó con las grandes tecnológicas
Las llamadas Siete Magníficas quedaron bajo presión tras una venta masiva que, en una sola sesión, las encaminó a perder unos US$800.000 millones en valor bursátil, de acuerdo con datos de LSEG recogidos en un reporte de Reuters. En esa jornada, Apple, Tesla, Alphabet y Amazon cayeron más de 4%, Nvidia retrocedió 7% y Microsoft junto con Meta bajaron 3%.
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El mercado empezó a cuestionar el costo de la IA
La presión no respondió solo al temor de una desaceleración en Estados Unidos. También pesó la inquietud por el alto gasto en infraestructura para IA, especialmente en centros de datos y capacidad de cómputo, y por la posibilidad de que el retorno de esas inversiones tarde más de lo que esperaba el mercado. Reuters indicó además que los resultados de Amazon, Microsoft y Alphabet habían instalado dudas sobre el efecto que esos desembolsos podrían tener en sus márgenes.
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La concentración del rally amplificó el ajuste
El trasfondo del movimiento es la enorme dependencia que tuvo Wall Street de este grupo durante el ciclo alcista. Según Howard Silverblatt, analista senior de índices de S&P Dow Jones Indices, las Siete Magníficas explicaron 55% del retorno total del S&P 500 desde fines de 2022 hasta enero de 2025. Esa concentración elevó la sensibilidad del mercado a cualquier señal de enfriamiento en la tesis de crecimiento vinculada a la inteligencia artificial.
Entre oportunidad de compra y rotación del mercado
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Pese a la corrección, no todo el mercado leyó el episodio como un quiebre definitivo. Reuters consignó que parte de los analistas vio precios más atractivos para volver a entrar en las megacaps, apoyados en su posición dominante y en el potencial de largo plazo de la IA. Al mismo tiempo, otros inversionistas empezaron a mirar una rotación hacia sectores distintos de tecnología, en la medida en que la ventaja de crecimiento de utilidades de las Siete Magníficas frente al resto del S&P 500 comience a estrecharse.



