Cadena de Abastecimiento minero y posibles escenarios en el contexto de la pandemia

Elaborado por Ronald Monsalve, Analista de Estrategias y Políticas Públicas de la Dirección de Estudios y Políticas Públicas de Cochilco y Jorge Cantallopts, Director de Estudios y Políticas Públicas de Cochilco.

Para entender la importancia de la cadena de abastecimiento en la minería en Chile, debemos contextualizar la cadena de valor completa de la actividad. Para esto, utilizando los datos de la última matriz insumo-producto publicada por el Banco Central de Chile, correspondiente al año 2017, podemos ver que el valor de la producción de la actividad minera fue de 44.917 millones de dólares, de los cuales 26.767 millones de dólares son valor agregado o PIB, y el resto, es decir 18.150 millones de dólares, son gastos que realiza la actividad para poder operar.

Esto implica que las compras que hace la actividad minera, anualmente, en su operación suman cerca de 14.790 millones de dólares, de los cuales el 18% son importaciones directas. Es decir, aproximadamente 2.700 millones de dólares corresponde a bienes y servicios que importa directamente el sector minero.

Si a esto sumamos todo el proceso inversional, que utilizando como estructura la misma matriz insumo-producto, da como resultado que el 37% del total de la formación de capital de la industria minera corresponde a importaciones de bienes y equipos, es decir 3.900 millones de dólares adicionales en bienes importados.

Como se resume en la Tabla 1, el año 2017 la actividad minera realizó importaciones directas por 6.619 millones de dólares, lo que implica que la cadena de abastecimiento importada, es clave para la operación y para su proceso inversional. Un supuesto de dicha importancia está en que gran parte de los bienes que la actividad importa, ya sea directamente o por medio de proveedores, son bienes en los que la oferta  industrial local no es capaz de abastecer de manera óptima.

Tal como lo mencionó el presidente de Sonami, la minería fijó tres prioridades para enfrentar la pandemia: garantizar la salud de los trabajadores y su entorno familiar, asegurar la continuidad operacional y mantener la cadena de pago.

A pesar del difícil momento que vive el país, un aspecto que beneficia a la minería en el combate contra el Covid-19 es su estricta disciplina en temas de seguridad, lo que ha facilitado la incorporación y cumplimiento de los protocolos sanitarios.

Para asegurar la continuidad operacional de las faenas, entre otros, es necesario asegurar el abastecimiento de insumos, materiales, equipos y servicios mineros. Al respecto, analizaremos lo que ha sucedido con el abastecimiento de algunos insumos considerados como críticos para la actividad minera y a los que Cochilco hace seguimiento desde el año 2015 con la elaboración de una matriz de abastecimiento.

Para este artículo se consideran solamente los bienes asociados a la operación que se han identificados como críticos por Cochilco[1]. Es el caso de los neumáticos para camiones de gran tonelaje, bolas de molienda y reactivos como la cal, floculantes y extractantes. Lo relevante de dichos insumos es que el 100% o un porcentaje no despreciable se produce fuera del país y, por lo tanto, se importan. De acuerdo con las cifras entregadas por el Servicio Nacional de Aduanas, las importaciones han evolucionado de la siguiente forma:

Por otro lado, al analizar las importaciones de años anteriores (periodo 2014-2019), se desprende que para la muestra de insumos analizados no hay estacionalidad en los envíos y, por lo tanto,  es posible comparar las cifras del primer trimestre del 2020 con las del periodo que le precede.

Dicho lo anterior, las importaciones presentaron un comportamiento decreciente durante el año 2019; situación que se mantuvo durante el primer trimestre del presente año. Ello se tradujo en una disminución del 12% de las importaciones en el primer trimestre comparado con igual periodo anterior.

Por lo tanto, cabe preguntarse si la caída en las importaciones del primer trimestre de este año corresponde a una desaceleración de las importaciones que se venía observando desde el 2019, se debe al impacto de la pandemia, o es una mezcla de ambos.

Para poder responder dicha pregunta, analizaremos la evolución de las importaciones según el país o región de origen. Al respecto se tiene lo siguiente:

Debido a los montos involucrados, llama la atención la caída de las importaciones provenientes de China, Estados Unidos y Europa.

En el caso de Europa, las medidas de confinamiento comenzaron a inicios de marzo y, debido a que el transporte vía marítima tarda entre 22 y 25 días en viajar entre Europa y Chile (dependiendo del puerto), el impacto del Covid-19 debiera reflejarse en las cifras de abril en adelante. Lo mismo ocurre con Estados Unidos, ya que la pandemia comenzó a afectar a dicho país días después que a Europa. Por lo tanto, con la información disponible no es posible concluir que la caída en las importaciones provenientes de Europa y EE.UU. se deba al impacto de la pandemia.

En el caso de China, este año se extendió el feriado del Año Nuevo Lunar y la primera quincena de febrero estuvo muy convulsionada en dicho país. Los servicios aduaneros, la administración y las grandes infraestructuras de China (puertos y aeropuertos) operaron con servicios mínimos lo que, necesariamente, afectó la operativa de entrada y salida de mercancías desde dicho país.

Un antecedente a tener en cuenta, es que el transporte marítimo entre Shangai y los puertos de la zona central de Chile demora, normalmente, entre 35 y 40 días. Es decir, las estadísticas de importaciones debieran reflejar el impacto del Covid-19 a partir de la segunda quincena de marzo del 2020 en adelante. Es más, en dicho periodo algunos proveedores señalan que la logística marítima comenzó a presentar retrasos y en algunos casos aumento de los costos.

Por ejemplo, las bolas de molienda representan un importante porcentaje del valor cif de las importaciones de origen chino y anotaron un bajo nivel en marzo (9,7 millones de dólares), pero superior a las de febrero  (6,9 millones de dólares). Por lo tanto, al mes de marzo se hace difícil establecer un impacto significativo del Covid-19 en las importaciones y, si éstas disminuyeron, pareciera que obedecen a una tendencia decreciente que se venía observando del año anterior.

Sin embargo, ¿cómo han percibido los proveedores los efectos de la pandemía?. Para responder dicha pregunta, se consultó directamente a algunas empresas que importan insumos para la minería. En términos generales, coinciden en que la pandemia ocasionó una caída del flujo en el transporte marítimo y retrasos en la logística atribuible a las medidas sanitarias impuestas por los gobiernos. De igual forma, si bien en Europa algunas fábricas paralizaron, están retomando en forma gradual su producción.

Un aspecto positivo es que, tanto en Asia como en Europa, están retornando a las actividades habituales y, por lo tanto, disminuye el riesgo de no producción y despacho de insumos mineros.

Es difícil aventurar un escenario para el futuro, ya que Chile y nuestro continente, aún están atravesando la etapa crítica de la pandemia. Sin embargo, los temores de los proveedores para el futuro tienen relación con el impacto que las medidas de prevención podrían tener en la logística local. Por ejemplo, retraso en las aduanas, falta de personal para operar bodegas y transportes, retrasos de las entregas debido a medidas de confinamiento e implementación de cordones sanitarios, por mencionar algunos.

Por otra parte, la alta dependencia de la operación y del proceso de inversiones de bienes importados, debiera servir para gatillar la reflexión sobre cómo reducir los riesgos de abastecimiento y a la vez impulsar el desarrollo virtuoso de proveedores locales en todos los niveles de complejidad y de importancia de la matriz de abastecimiento de la minería.

[1] Se excluyó del análisis la importación de equipos y maquinarias debido a que dichos insumos forman parte de iniciativas de reposición e inversión, más que de la operación diaria de las empresas mineras.

Fuente Cesco