La Universidad de Cambridge presentó un nuevo mapa geológico global que busca mejorar la identificación de depósitos de tierras raras, minerales críticos para tecnologías limpias, defensa, electromovilidad y electrónica avanzada.
El trabajo, publicado en Nature Geoscience, relaciona la ubicación de rocas ígneas ricas en CO2 —conocidas como carbonatitas— con zonas específicas de la litósfera terrestre, lo que permitiría predecir con mayor precisión dónde podrían existir yacimientos económicamente viables de elementos de tierras raras.
Qué descubrió el equipo de Cambridge
Los investigadores del Departamento de Ciencias de la Tierra de la University of Cambridge concluyeron que estos depósitos no están distribuidos al azar, sino que tienden a formarse cerca de los núcleos más antiguos y gruesos de los continentes.
El estudio combinó datos geoquímicos de miles de muestras de rocas con información sísmica profunda obtenida a partir de terremotos, permitiendo construir un atlas global de formaciones favorables para tierras raras.
Según la investigadora Emilie Bowman, autora principal del estudio, el objetivo es desarrollar “capacidad predictiva” para localizar nuevos depósitos estratégicos. La investigación forma parte del proyecto REE-LITH, liderado por la profesora Sally Gibson y financiado con cerca de £1 millón para estudiar cómo se forman estos minerales críticos.
Por qué las tierras raras son estratégicas
Las tierras raras son fundamentales para la fabricación de:
Motores eléctricos.
Turbinas eólicas.
Baterías.
Sistemas militares.
Semiconductores.
Smartphones.
Imanes permanentes de alto rendimiento.
Actualmente, China domina cerca del 70% de la extracción mundial y alrededor del 90% del procesamiento de tierras raras, situación que ha elevado la presión en Estados Unidos, Europa y otras economías para diversificar el suministro.
La investigación de Cambridge aparece en un momento de creciente tensión geopolítica por minerales críticos, especialmente tras nuevas restricciones chinas a exportaciones estratégicas y el impulso de iniciativas del G7 para asegurar cadenas de suministro alternativas.
El rol de las carbonatitas
El estudio identifica a las carbonatitas como las principales rocas asociadas a depósitos de tierras raras. Estas formaciones geológicas contienen concentraciones elevadas de calcio, CO2 y elementos críticos.
Los investigadores detectaron que las carbonatitas suelen ubicarse en los bordes de regiones continentales muy antiguas y con litósferas particularmente gruesas. Esa condición geológica permitiría que pequeñas cantidades de magma rico en metales queden atrapadas y evolucionen químicamente hasta concentrar minerales económicamente explotables.
Qué implica para la exploración minera
El nuevo atlas podría reducir costos y tiempos en exploración minera al focalizar búsquedas en regiones con mayor probabilidad geológica de contener depósitos relevantes.
Para la industria minera global, esto podría tener impacto directo en:
Exploración de tierras raras fuera de China.
Desarrollo de proyectos estratégicos en Norteamérica, África y Australia.
Seguridad de suministro para transición energética.
Nuevas inversiones en refinación y procesamiento.
El equipo de Cambridge indicó que la siguiente etapa será ampliar el análisis hacia rocas más antiguas de 200 millones de años, donde se encuentran varios de los depósitos económicamente más relevantes del mundo.
Qué observará la industria
El desarrollo de modelos predictivos para localizar tierras raras se vuelve cada vez más relevante en un contexto donde gobiernos y compañías buscan asegurar cadenas de suministro críticas para electromovilidad, defensa y energías renovables.
La capacidad de identificar nuevos depósitos económicamente viables podría redefinir futuras inversiones en exploración minera y acelerar proyectos fuera del dominio chino, especialmente en países que buscan construir cadenas de suministro estratégicas propias.