La central nuclear Kashiwazaki-Kariwa volvió a encender el reactor 6 el 21 de enero de 2026, pero al día siguiente suspendió la maniobra tras activarse una alarma en el sistema de monitoreo de operación de una barra de control, según informó la propia compañía y reportes especializados. En términos operativos, no se reportaron fugas radiactivas ni impactos ambientales fuera del emplazamiento durante el evento.
Qué ocurrió durante el arranque y por qué se frenó
El hito comenzó cuando TEPCO retiró las barras de control para iniciar el arranque del reactor 6 a las 19:02 (hora local) del 21 de enero, de acuerdo con el comunicado de TEPCO sobre el arranque del reactor 6.
Horas después, a las 12:28 del 22 de enero, se activó una alarma vinculada al control rod operation monitoring system de una barra, lo que llevó a suspender el retiro de barras y a definir una detención temporal planificada para inspección e investigación, según el reporte de World Nuclear News.
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TEPCO indicó que el diagnóstico tomaría tiempo y que comunicaría resultados una vez determinados, manteniendo la prioridad de seguridad.
Por qué una alarma en barras de control obliga a detener el proceso
Las barras de control son el mecanismo que permite regular la reacción en cadena dentro del núcleo. Su operación exige lecturas y señales consistentes en los sistemas de monitoreo: cualquier alerta inesperada durante la retirada se trata como condición suficiente para detener y verificar, aun si el reactor se mantiene en un estado estable.
En la práctica, el punto crítico no es “un fallo menor”, sino la necesidad de confirmar que el sistema que ordena, ejecuta y verifica el movimiento de barras está funcionando sin desviaciones antes de aumentar potencia.
El peso del reinicio: la planta más grande y el primer paso de TEPCO tras Fukushima
Kashiwazaki-Kariwa es el mayor complejo nuclear por capacidad instalada, con 8,2 GW y siete reactores. El reinicio del reactor 6 (1,36 GW) tenía además un componente simbólico: sería el primer reactor de TEPCO en volver a operar desde Fukushima. Reuters reportó que la operación comercial del reactor 6 estaba planificada para el 26 de febrero de 2026, en la medida en que avanzara la puesta en marcha sin contratiempos. Esto se enmarca en el proceso político y regulatorio que permitió destrabar el retorno del complejo, ya abordado en la autorización regional para reactivar Kashiwazaki-Kariwa y en la estrategia japonesa de reducir dependencia de combustibles importados. La referencia a capacidad, cronograma y contexto fue detallada por Reuters.
Qué se revisa ahora y qué puede mover el calendario
En este punto, el proceso queda condicionado a la investigación del sistema asociado a la barra que generó la alarma. En términos generales, el trabajo suele concentrarse en:
- Verificación del sistema de monitoreo y su instrumentación asociada al movimiento de barras.
- Revisión de componentes eléctricos y señales (incluidos módulos de control y comunicaciones internas).
- Pruebas funcionales antes de retomar el retiro de barras y avanzar en el aumento gradual de potencia.
- Coordinación con el regulador para inspecciones durante la fase de pruebas, tal como planteó TEPCO en su comunicación del 21 de enero.
En paralelo, el episodio ocurre en un mercado energético donde la reactivación nuclear vuelve a tensionar la cadena de suministro, con el uranio como insumo crítico; un contexto descrito en el seguimiento sobre el aumento de la demanda global y el ciclo del uranio.
