La Contraloría Regional de Tarapacá detectó una serie de deficiencias operativas y de control en la Dirección Regional de Aduanas de Iquique (DRAI), advirtiendo que la falta de equipamiento, problemas de supervisión y bajos niveles de fiscalización comprometieron la capacidad del servicio para prevenir contrabando y tráfico de drogas en sectores estratégicos del norte del país.
Las conclusiones forman parte del Informe Final N°16 de 2026 elaborado por el organismo fiscalizador, donde se analizó el funcionamiento de la Aduana entre enero de 2024 y marzo de 2025. El documento expone que la institución no contó de manera permanente con equipamiento operativo en puntos considerados críticos para el control fronterizo y portuario, incluyendo el Puerto de Iquique, la Avanzada de El Loa y la Zona Franca de Iquique (ZOFRI).
La auditoría también reveló que la Aduana no utilizó toda la capacidad disponible de sus sistemas tecnológicos debido a problemas de operatividad y gestión, situación que redujo la eficacia de las fiscalizaciones no intrusivas mediante rayos X y otros controles destinados a detectar mercancías ilegales y sustancias ilícitas.
Contraloría cuestiona bajo nivel de fiscalización
Uno de los principales hallazgos del informe corresponde al reducido porcentaje de operaciones de importación efectivamente controladas por la DRAI. Según la auditoría, durante el período analizado se registraron 74.827 operaciones de importación, de las cuales solo 1.099 fueron fiscalizadas, equivalente al 1,47% del total.
Además, Contraloría precisó que 257 de esas revisiones correspondieron únicamente a validaciones documentales, sin inspección física de mercancías. En contraste, en materia de exportaciones la Aduana controló un 45,8% de las operaciones, con un 98% de fiscalizaciones físicas.
El organismo también observó inconsistencias relevantes en los sistemas internos de registro. Entre ellas, se detectaron fiscalizaciones catalogadas como “sin observación” pese a existir retención de mercancías, contradicciones en los antecedentes ingresados y deficiencias en el seguimiento de denuncias y procesos sancionatorios.
Durante el período auditado, 403 de las operaciones de importación fiscalizadas derivaron en procedimientos sancionatorios. Sin embargo, en el caso de las exportaciones, solo una fiscalización terminó en una denuncia por contravención reglamentaria.
Riesgo para control de drogas y mercancías ilícitas
La Contraloría advirtió que las deficiencias detectadas elevan el riesgo de que ingresen o circulen mercancías ilegales sin ser detectadas, especialmente considerando la relevancia logística y comercial de Tarapacá como zona fronteriza y portuaria.
El informe señala que durante el período revisado se incautaron 16.784 kilos de sustancias ilícitas y 405 toneladas de precursores químicos utilizados para drogas. Entre las sustancias más detectadas figuraron cannabis sativa, cocaína, éxtasis y clonazepam.
No obstante, el organismo fiscalizador sostuvo que la Aduana carece de un sistema de trazabilidad y consolidación eficiente para clasificar y caracterizar las mercancías decomisadas, dificultando el análisis de riesgos y la supervisión de los procedimientos realizados por funcionarios.
Asimismo, se detectó que la entidad no incorpora variables clave de control en sus análisis de riesgo, lo que podría facilitar conductas negligentes o incluso eventuales situaciones de colusión entre funcionarios y usuarios fiscalizados.
La Contraloría instruyó a la Dirección Regional de Aduanas de Iquique gestionar ante el Gobierno Regional de Tarapacá la concreción del proyecto de adquisición de equipos móviles de inspección mediante rayos X, además de reforzar las metas de fiscalización y corregir las debilidades detectadas en sus sistemas internos.
El informe también fue remitido al Ministerio de Seguridad para su conocimiento y evaluación de eventuales medidas adicionales.