Elon Musk mostró nuevos detalles de los AI Sat Mini, los primeros satélites con los que SpaceX busca desplegar centros de datos orbitales para inteligencia artificial, en el marco del anuncio de Terafab, la iniciativa con la que también pretende asegurar suministro propio de chips para Tesla, xAI y la compañía espacial.
Satélites de una tonelada y hasta 180 metros de envergadura
Durante la presentación de Terafab, proyecto que fue reportado por Reuters como un complejo de fábricas avanzadas de chips en Austin para Tesla y SpaceX, Musk vinculó parte de esa producción a futuros centros de datos en tierra y en órbita. En ese contexto, mostró renders de los primeros satélites de esta línea, denominados AI Sat Mini.
De acuerdo con la información entregada en la presentación, estos equipos serían lanzados por la Starship v3 y tendrían una masa del orden de una tonelada, con paneles solares capaces de generar cerca de 100 kilovatios. Desplegados, alcanzarían una envergadura cercana a 180 metros. Musk indicó además que usarían chips D3, diseñados para operar en el espacio y fabricados por Terafab.
Te puede interesar
El nombre Mini alude, según lo expuesto, a una primera generación de satélites, mientras que una versión posterior de mayor tamaño quedaría asociada al uso de una futura Starship v4. El objetivo planteado por Musk es escalar progresivamente la capacidad de cómputo orbital para IA.
La apuesta apunta a una red masiva de cómputo en órbita
Según el texto fuente, Musk sostuvo que el despliegue de centros de datos en el espacio requerirá una reducción drástica de los costos de lanzamiento y una gran cantidad de masa puesta en órbita. Bajo esa lógica, planteó como meta alcanzar capacidad de computación equivalente a un teravatio por año, frente a los cerca de 20 gigavatios anuales que, según la misma presentación, hoy se destinan a centros de datos terrestres.
La propuesta considera aprovechar la energía solar de forma continua mediante operaciones en órbita polar heliosíncrona (SSO), aunque el propio planteamiento reconoce desafíos técnicos como la latencia en las comunicaciones y la refrigeración. Sobre este último punto, Musk afirmó que en SpaceX saben “una cosa o dos sobre refrigerar satélites”, en referencia a la experiencia acumulada con Starlink, aunque los renders de los AI Sat Mini muestran radiadores de gran tamaño.
El empresario también exhibió un video de un acelerador de masas lunar con el que, en una etapa posterior, buscaría lanzar satélites construidos parcialmente con aluminio y silicio del regolito lunar, mientras los chips serían enviados desde la Tierra. El objetivo final mencionado en esa visión es llegar a una capacidad de computación espacial del orden de un petavatio.
- Los AI Sat Mini serían los primeros satélites de esta arquitectura orbital de datos.
- La propuesta se apoya en Terafab como fuente de chips diseñados específicamente para operar en el espacio.
