Gremio de proveedores tecnológicos de la minería presionan para que licitación de Corfo se suspenda

Minnovex asegura que el resultado de la adjudicación desconoce al capital humano avanzado chileno y deja de lado las más importantes universidades chilenas centrales y regionales.

Siguen los cuestionamientos a la polémica licitación desarrollada por Corfo que adjudicó el Instituto de Tecnologías Limpias (ITL) al consorcio liderado por Associated Universities Inc (AUI) en el cual están nueve universidades de Estados Unidos y cuatro locales.

Esta vez, Minnovex, asociación gremial de empresas para la innovación y la exportación de productos, insumos y/o servicios intensivos en conocimiento para el sector minero e industrial, salió a analizar la situación, cuestionando el proceso impulsado por la agencia estatal.

De entrada, el presidente del directorio del gremio, Juan David Rayo, señaló en un escrito que, tras cerca de seis meses de retraso y un “hermético” proceso de resolución, el resultado de la adjudicación les cae como un “balde de agua fría” como asociación de empresas promotoras del I+D+i de base local y aplicación industrial.

Y sinceran que no es un misterio que como organización apoyaban la postulación de la Corporación Alta Ley y ASDIT, ya que creían que era la institución que de mejor manera podría gestionar los recursos del ITL, que entendía la necesidad de hacer ciencia aplicada con resultados de mediano plazo, además de ser la que podría generar una vinculación real con el ecosistema de innovación e industrial nacional.

Sin embargo, a juicio del gremio de proveedores tecnológicos de la minería, “esta adjudicación vemos que deja de lado las más importantes universidades chilenas centrales y regionales; las más prestigiosas y que generan la mayor parte de la I+D en nuestro país, con una calidad reconocida a nivel internacional”.

En esa línea, agregan: “Simbólicamente, esta adjudicación desconoce al capital humano avanzado chileno y las capacidades demostradas de las instituciones de investigación locales en general; y con ello se está causando un duro golpe (otro más) al desarrollo científico y tecnológico del país, sobre todo hoy que más necesidades financieras hay”.

“Estar a favor de la decisión tomada por Corfo es difícil, porque vemos que al adjudicar el ITL a un consorcio internacional se está dejando fuera al ecosistema nacional de I+D+i de la carrera para generar conocimiento científico tecnológico local, diferenciado y de frontera, y se pierde (o al menos se dificultan) la oportunidad de desarrollar las capacidades locales de proveedores para transferir las nuevas tecnologías, productos y servicios intensivos en conocimiento, en áreas claves como energía solar, hidrogeno verde, nuevos materiales, entre otras”, recalcó el gremio en un escrito al que tuvo acceso este medio.

Por esto, Minnovex dijo esperar que “haya voluntad política para que esta resolución se suspenda y sea reevaluada con una mirada juiciosa y holística, que beneficie directamente al país en el corto, mediano y largo plazo”. No obstante, de no existir dicha voluntad, “sinceramente esperamos que el acuerdo que se firme entre Corfo y la AUI asegure realmente que los fondos se inviertan efectivamente en Chile y la investigación se haga con capital humano nacional”.

Según reconoció Rayo, “la decisión duele”, no sólo por la falta de visión que se tiene como país y las oportunidades que se pierden de desarrollarse de manera autónoma y sostenible, sino que además “asusta por el riesgo de repetir las desafortunadas experiencias de otros proyectos adjudicados a consorcios tecnológicos internacionales que han terminado con escasos excedentes positivos en términos del desarrollo de tecnología de propiedad local y el desarrollo de empresas tecnológicas y de exportación”.

Un ejemplo “claro” de esta situación, a juicio del gremio, está el caso del proyecto de la observación astronómica, en donde Chile, “si bien se ha beneficiado con la porción de tiempo de observación reservada a la ciencia básica de institucionales nacionales (10%), aún no logra participar en los beneficios del vertiginoso desarrollo tecnológico que ofrece el manejo de la gran cantidad de datos generados, ni tampoco tiene acceso a participar de la nueva y potente industria de instrumentación astronómica que se ha desarrollado sólo en los países participantes de los consorcios astronómicos instalados en el país”.

“En breve, todo el desarrollo, conocimiento y oportunidades se van para afuera”, enfatizó.

Fuente: Diario Financiero