La inflación en Chile volvió a acelerarse durante abril luego de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrara una variación mensual de 1,3%, impulsada principalmente por el fuerte incremento en los combustibles y el alza de la energía derivada de la tensión geopolítica internacional y el encarecimiento del petróleo. Aunque el dato quedó por debajo de las expectativas del mercado —que proyectaban cifras entre 1,7% y 1,8%— la inflación anual llegó a 4,0%, su nivel más alto en siete meses.
Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas (INE), el IPC acumula un avance de 2,7% durante lo que va de 2026. El resultado refleja el impacto que ha tenido el reciente aumento de los precios internacionales del crudo, especialmente tras la escalada del conflicto en Medio Oriente y las fuertes alzas registradas en los combustibles a nivel local.
El componente más determinante del mes fue la división transporte, que anotó un incremento mensual de 8,0% y aportó 1,011 puntos porcentuales al resultado general del índice. Dentro de esa categoría, los combustibles para vehículos personales registraron un salto de 27,9%.
El escenario inflacionario vuelve a instalar preocupación sobre el costo de vida y el comportamiento futuro de las tasas de interés, especialmente considerando que el aumento de precios ya comienza a trasladarse a distintos sectores de la economía. Parte de esta presión también se relaciona con el impacto del petróleo sobre inflación y costos operacionales en Chile, fenómeno que ha intensificado sus efectos durante las últimas semanas.
Combustibles explican la mayor parte del alza inflacionaria
El principal motor del IPC de abril fue el fuerte incremento en las bencinas y el diésel, productos directamente afectados por el encarecimiento internacional del petróleo y por ajustes internos asociados al mecanismo de estabilización de precios de los combustibles.
De acuerdo con el INE:
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La gasolina subió 25,3% en abril.
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El petróleo diésel aumentó 45,7%.
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Los combustibles para vehículos personales avanzaron 27,9%.
Solo la gasolina aportó 0,774 puntos porcentuales al IPC mensual, mientras el diésel contribuyó con 0,204 puntos porcentuales.
En términos acumulados durante 2026:
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El diésel registra un alza de 55,7%.
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La gasolina acumula un incremento de 29,7%.
El transporte en bus interurbano también mostró un aumento importante de 18,6%, aportando 0,053 puntos porcentuales adicionales al indicador general.
Las alzas ocurren luego de que el precio internacional del petróleo superara nuevamente los US$100 por barril tras la escalada del conflicto en Medio Oriente, alcanzando niveles no vistos desde la invasión rusa a Ucrania en 2022.
En Chile, el efecto se amplificó además por la decisión del gobierno de neutralizar temporalmente el Mepco durante marzo, lo que provocó un ajuste significativo en los precios internos de los combustibles.
Energía y vivienda también presionaron el IPC
La segunda división con mayor incidencia positiva fue vivienda y servicios básicos, que subió 0,8% mensual y aportó 0,142 puntos porcentuales al IPC.
Dentro de esa categoría destacaron:
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Gas licuado: +5,8%.
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Gas en general: +4,5%.
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Arriendos: +0,6%.
El alza de los costos energéticos continúa impactando directamente el presupuesto de los hogares y las estructuras de costos de múltiples industrias, particularmente en sectores intensivos en transporte y consumo energético.
Además de transporte y vivienda, otras divisiones que registraron aumentos fueron:
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Salud: +0,8%.
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Recreación, deportes y cultura: +0,8%.
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Bienes y servicios diversos: +1,3%.
En total, diez de las trece divisiones que componen la canasta del IPC presentaron incidencias positivas durante abril.
Vestuario y algunos alimentos mostraron bajas
Entre las pocas categorías que registraron retrocesos destacó vestuario y calzado, división que cayó 1,8% mensual y tuvo una incidencia negativa de -0,044 puntos porcentuales.
Dentro de esa categoría:
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Calzado retrocedió 2,6%.
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Vestuario bajó 1,5%.
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Zapatillas para mujer disminuyeron 4,7%.
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Zapatillas infantiles cayeron 4,2%.
En alimentos, los plátanos mostraron una baja mensual de 15,2%, acumulando una caída de 4,8% en lo que va del año.
La división alimentos y bebidas no alcohólicas, sin embargo, no registró variación durante abril, ayudando parcialmente a moderar el resultado general del IPC.
Inflación vuelve a tensionar expectativas económicas
El resultado de abril vuelve a poner presión sobre las expectativas económicas y monetarias para los próximos meses, especialmente debido al componente energético del alza inflacionaria.
Analistas advierten que si los precios internacionales del petróleo continúan elevados, podrían persistir nuevas presiones sobre combustibles, transporte y energía durante el invierno, afectando tanto el consumo de los hogares como los costos de producción de empresas e industrias.
El comportamiento del IPC también será seguido de cerca por el Banco Central, particularmente ante la necesidad de equilibrar inflación, actividad económica y trayectoria de tasas de interés en un escenario internacional marcado por volatilidad geopolítica y encarecimiento energético.
Parte de estas preocupaciones ya se relaciona con las perspectivas económicas e impacto de combustibles sobre la inflación chilena, uno de los factores que más atención concentra actualmente entre economistas y mercados financieros.