Kinross reconoce atraso de tres meses en primera producción de La Coipa por efecto del coronavirus

La minera canadiense explicó que el ajuste se debe a las restricciones de desplazamiento impuestas por el gobierno para enfrentar la pandemia.

A pie firme siguen los planes en Chile de la minera canadiense Kinross. Tras anunciar el 12 de febrero la reapertura de La Coipa, yacimiento de oro que entró en receso en 2013, la compañía informó que ya comenzó a trabajar en el proyecto de reinicio aunque reconoció que las restricciones de desplazamiento impuestas por el gobierno en el marco de la emergencia sanitaria por el Covid-19 provocarán un ajuste en el cronograma contemplado originalmente.

En el marco de la entrega de sus resultados al primer trimestre, la compañía se refirió a la iniciativa que involucra una inversión de capital de US$ 225 millones, detallando que a inicios de abril el equipo del proyecto completó la transferencia de la flota minera de la operación Maricunga -que recientemente se puso en cuidado y mantenimiento- a La Coipa. «El plan del proyecto incluye la renovación de esta flota minera, junto con la planta de proceso y el campamento existentes de La Coipa, para extraer el depósito de la Fase 7», se señala en el reporte.

Respecto al calendario del proceso, la firma explicó que el aumento de la fuerza laboral del proyecto para comenzar a desmantelar se ve desafiado por las limitaciones impuestas al movimiento de personas dentro del país. Como resultado, se espera que la primera producción comenzará a generarse a mediados de 2022, tres meses más tarde de lo anunciado originalmente.

Según informó Kinross hace tres meses, se espera que esta iniciativa genere hasta 700 empleos en la etapa de desarrollo y hasta 1.000 durante el año de máxima actividad de la operación. Y, además, que el proyecto produzca un total aproximado de 690 mil onzas de oro, comenzando con la etapa de pre-stripping a finales de 2020.

En febrero la minera también señaló que seguirán estudiando otras potenciales oportunidades en los depósitos adyacentes de La Coipa y además que están desarrollando el estudio de prefactibilidad del proyecto Lobo-Marte. Sobre este último, Kinross puntualizó en su último reporte que «está avanzando bien y que está previsto que se complete a principios del verano», para comenzar la producción “después de la conclusión de la minería en la Fase 7 y otras oportunidades potenciales en los depósitos adyacentes de La Coipa».

«Las operaciones pueden verse desafiadas con el tiempo»

A pesar de los ajustes que asumió la minera como efecto de la pandemia provocada por el coronavirus, la canadiense aseguró que todas sus minas se mantuvieron en funcionamiento y no fueron impactadas materialmente por el virus.

Eso sí, advirtió que «las operaciones pueden verse desafiadas con el tiempo debido a los futuros impactos globales de una crisis prolongada». En esa línea, el 1 de abril la compañía retiró su orientación para todo el año 2020 como medida de precaución debido a los importantes impactos globales de la pandemia.

«Todas nuestras minas permanecieron operativas durante el trimestre y no sufrieron un impacto significativo por la pandemia.

Si bien retiramos prudentemente nuestra orientación para 2020 dados los importantes impactos globales de la pandemia, continuaremos trabajando de manera segura para cumplir con nuestros objetivos operativos para 2020″, sostuvo el presidente y CEO de Kinross, J. Paul Rollinson, agregando que también tomaron medidas para fortalecer aún más su posición financiera frente a las incertidumbres económicas y comerciales causadas por la crisis sanitaria.

Fuente Diario Financiero