La minería sigue siendo en buen pie para perspectivas en fusiones y adquisiciones

La mayoría de las grandes minas han seguido operando sin interrupción mientras China continúa absorbiendo sus productos.

Las fusiones y adquisiciones se han visto afectadas por el coronavirus, pero un punto brillante para este tipo de operaciones ha sido la minería, donde ha habido una avalancha de acuerdos, muchos de ellos relacionados con pequeños productores de oro.

A diferencia de muchas industrias, la minería se ha mantenido relativamente indemne a la pandemia. La mayoría de las grandes minas han continuado operando sin interrupción y China, el mayor consumidor mundial de materias primas, ha seguido absorbiendo sus productos.

Esto ha dado a los ejecutivos una pausa para pensar estratégicamente sobre cómo posicionar a sus empresas para un mundo post pandemia.

Según datos de Refinitiv, ha habido 292 acuerdos por un valor total de US$ 11.800 millones en la industria desde el 23 de marzo, cuando la canadiense Endeavour Mining anunció planes para combinarse con Semafo en un acuerdo de US$ 690 millones para crear la mayor minera de oro en África Occidental.

Durante el mes pasado, Anil Agarwal, el magnate indio de los metales, lanzó una oferta de más de US$ 2 mil millones por el control del grupo de recursos naturales Vedanta, y Alacer Gold, con sede en Colorado, anunció planes para fusionarse con su rival canadiense SSR Mining en un acuerdo de US$ 1.700 millones.

Además, la minera estatal china Shandong Gold compró TMAC Resources, y Gran Colombia Gold, de Canadá, anunció planes para comprar Guyana Goldfields a través de un canje de acciones.

Oportunidades de consolidación

“Definitivamente hay oportunidades para fusiones y adquisiciones y consolidación”, dijo a Financial Times Mark Bristow, director ejecutivo de Barrick Gold, el segundo mayor productor mundial de oro.

“Hay muchas ofertas que van a surgir por necesidad. No tengo duda al respecto. Y habrá oportunidades para nosotros. Ciertamente estamos bastante ocupados en ese frente… rastrear las oportunidades potenciales que hemos identificado en el pasado”.

Spiro Youakim, jefe del equipo de recursos naturales de Lazard, aseguró que “en la industria minera el crecimiento en el tope de la línea está limitado, más allá de un alza en los precios de los productos. Una forma de crear un impulso de crecimiento y ganancias en este entorno es a través de adquisiciones bien pensadas y con un precio razonable”.

La consolidación ha sido una de las tendencias clave en la industria de la minería del oro desde que Barrick anunció planes para comprar Randgold Resources por US$ 6 mil millones en septiembre de 2018.

Los analistas dicen que hay una gran cantidad de mineras de oro que carecen de la escala para aparecer en el radar de los grandes inversionistas generalistas.

Cuando Endeavour anunció su acuerdo con Semafo en marzo, su director ejecutivo, Sébastien de Montessus, dijo que la compañía combinada tendría “liquidez comercial, libre flotación y tamaño, características que los inversionistas buscan en el actual entorno de mercado”.

Youakim dijo que la misma lógica se aplica a otras partes de la industria minera, incluidos los metales industriales como el cobre.

“Los principales motores de las fusiones y adquisiciones no han desaparecido, pero hay una búsqueda por refugio. En un entorno económico muy incierto, los inversionistas en esta industria tienden a preferir grandes empresas con más capacidad de recuperación, más recursos operativos y financieros, más flexibilidad operativa y un número de activos mayor, pero razonablemente controlado”, dijo.

Grandes objetivos de compra

La preferencia de los inversionistas por las grandes empresas quedó en evidencia a principios de este año cuando Newcrest Mining de Australia recaudó US$ 655 millones de los accionistas para financiar un acuerdo en Ecuador. Petropavlovsk, la minera de oro rusa, ha examinado una posible fusión con su rival UGC para crear un productor de 1,1 millón de onzas al año.

Richard Horrocks-Taylor, que dirige el equipo de minería y metales en Standard Chartered Bank, seleccionó al oro y los materiales para baterías, como cobre, níquel, litio, cobalto, como terrenos de caza atractivos. El oro ha sido impulsado por la búsqueda de refugio, dijo. Los materiales para baterías están experimentando “cierta debilidad” debido a las perspectivas económicas, pero los inversionistas siguen optimistas sobre las perspectivas para el sector, agregó. Además estimó que la reciente actividad de acuerdos ha demostrado que, a pesar de los problemas logísticos causados ​​por la pandemia, todavía es posible lograr acuerdos utilizando presentaciones virtuales de administración, salas de datos en línea y discusiones técnicas detalladas por video conferencia.

“Tenemos que idear algunos enfoques más creativos e innovadores para la debida diligencia. Algunas de las cosas con las que estamos ayudando a los clientes es a usar la tecnología de drones y Go-Pros para crear alternativas viables” a las visitas en terreno.

Sin embargo, es probable que los inversionistas que esperan mega acuerdos que involucren a los grandes grupos mineros diversificados queden decepcionados.

Aunque la minera anglo-australiana Rio Tinto tiene un “reporte de observación” sobre posibles fusiones y adquisiciones, su director ejecutivo, Jean-Sébastien Jacques, dijo que es difícil tomar decisiones mientras “los fundamentos están cambiando”.

“En este momento, al mercado le resulta difícil valorar a las empresas y el camino hacia la recuperación del Covid-19 no está claro. Rio Tinto solo realizará transacciones si una oportunidad crea valor”, dijo.

Además, los objetivos más probables para los grandes grupos del sector, los principales productores independientes de cobre como Freeport-McMoRan y First Quantum Minerals, no están en peligro y exigirían a cualquier pretendiente una masiva prima antes de recomendar un acuerdo. “Simplemente tienes que hacerte la pregunta, ¿por qué nuestros accionistas considerarían vender ahora”, explicó Richard Adkerson, director ejecutivo de Freeport.