Chile explora alternativas sostenibles para procesar minerales de baja ley, con procesos que reducen costos, mejoran la eficiencia y disminuyen el impacto ambiental.
Lixiviación química: eficiencia y menores costos
La lixiviación permite extraer metales mediante reactivos como ácido sulfúrico, cianuro o amoníaco. En faenas como Minera Escondida y Codelco Chuquicamata ha demostrado su eficacia para procesar minerales de baja ley, con ventajas en ahorro energético y menores costos de inversión frente a plantas concentradoras tradicionales.
Biolixiviación: innovación con huella ambiental reducida
Este proceso utiliza bacterias para disolver metales, alcanzando recuperaciones de hasta 95% en minerales complejos. Entre sus beneficios destaca la reducción en un 30% de las emisiones de CO₂ y un menor consumo de agua y reactivos. Aunque aún se consolida a nivel industrial, se proyecta como un pilar de la minería sostenible.
Oportunidad para la industria chilena
Según Cochilco, en 2024 más del 22% de la producción nacional de cobre provino de procesos hidrometalúrgicos. Empresas como Fluor avanzan en proyectos que validan la viabilidad de estas técnicas, abriendo oportunidades para aprovechar sulfuros de baja ley en plazos más cortos y con menores inversiones.