Nuevo gerente general de Chuqui: “Debemos acelerar los cambios, porque estamos en una situación compleja”

Nicolás Rivera, quien asumió el 2 de septiembre, llama a asegurar la sobrevivencia de la histórica división de Codelco, eliminando las prácticas obsoletas y cambiando la forma de gestionar el negocio.

En plena transformación de Chuquicamata desde mina de rajo abierto a subterránea, el ingeniero civil industrial y de minas, Nicolás Rivera, asumió el pasado 2 de septiembre como nuevo gerente general de la División más emblemática de Codelco.

Con el desafío inmediato de profundizar y acelerar los cambios que ahí se impulsan, a casi dos meses de su llegada, el ejecutivo dio las primeras luces de lo que ha sido su gestión, asegurando que se debe asegurar la sobrevivencia de Chuquicamata.

En una entrevista publicada en la revista interna de la cuprífera llamada “Mi turno”, Rivera reconoció que, si bien esta división ha desarrollado grandes esfuerzos por transformarse y cambiar las prácticas, “esto no nos basta para asegurar la sobrevivencia de nuestro negocio y lo que ello significa para las y los trabajadores, la corporación, la economía regional y el país”.

“Debemos cumplir las metas y acelerar los cambios en Chuquicamata, porque estamos en una situación compleja”, advirtió.

El exgerente general de El Teniente calificó la situación como “difícil”, ya que -según aseguró- “hoy está en riesgo nuestro compromiso básico que es cumplir las metas que proyectamos con el centro corporativo y por ende con el país”.

Según explicó, existen compromisos en cuanto a metas de producción, costos y excedentes, por lo que en caso de no alcanzarlas estarán dejando de cumplir con el propósito que tienen como empresa. Según datos de Cochilco, las divisiones del norte -que además de Chuqui, considera RT y Ministro Hales- ha bajado 5,5% su producción a agosto, totalizando 504 mil toneladas de cobre.

Prácticas obsoletas y menos personal
En la entrevista, Rivera también abordó los desafíos para el mediano y largo plazo, advirtiendo: “Debemos asegurar la sobrevivencia de Chuquicamata. Si no eliminamos las prácticas obsoletas y cambiamos nuestra forma de gestionar el negocio, estamos poniendo en riesgo real el futuro de esta división”.

Uno de los puntos más controvertidos del plan de transformación de la División es su situación dotacional. Consultado al respecto, el ejecutivo fue claro en señalar que la administración de la estatal ha sido transparente en señalar que la dotación está por sobre la realidad del negocio.

“Mantenemos una cantidad que se ajusta a una empresa que produce sobre las 600 mil toneladas, sin embargo, nuestra realidad futura indica que solo bordearemos las 300 mil durante los próximos años. De ahí la necesidad que se materialicen los egresos planificados en las distintas áreas de cierre y rediseños”, recalcó.

Rivera fue tajante: “Los procesos transformacionales y de cambios generan incomodidad. Sin embargo, son necesarios para asegurar que Chuquicamata siga siendo una importante fuente de trabajo y de excedentes (…) Debemos cambiar para mejorar, cambiar para sobrevivir”.

En su especial de Chuquicamata, la revista de la Corporación trató el plan de egreso de Chuquicamata que no forma parte de los actuales contratos colectivos y que está dirigido a dos grupos. El primero, considera a trabajadores con incapacidad laboral, con restricciones o contraindicaciones médicas para el ejercicio laboral normal, el que considera una indemnización especial adicional de 2.166 UF y cinco años del denominado un plan de salud. Mientras, los trabajadores sin reconversión por rediseño, cierre u optimizaciones, reciben una compensación de 1.866 UF con beneficios de salud por dos años.

“Con el objetivo de informar y orientar a las y los trabajadores, se puso en marcha un proceso de entrevistas que además considera orientación en materia de salud y pensión, actividad que se está llevando a cabo en la planta 1C del edificio corporativo”, puntualiza la cuprífera.