Las ventas de chips de IA de Nvidia hacia China siguen sin despegar a inicios de febrero de 2026, pese a la señal política de apertura anunciada en diciembre y a ajustes regulatorios posteriores. El motivo central es una revisión de seguridad nacional en Estados Unidos que mantiene a compradores chinos a la espera de condiciones claras para obtener licencias y cerrar pedidos, según reportó Reuters.
Qué se sabe del freno a las ventas del H200 en China
El foco está puesto en el H200, uno de los chips de Nvidia para cargas de trabajo de inteligencia artificial. De acuerdo con Reuters, la situación se traduce en una demanda contenida: los potenciales clientes en China evitan cursar órdenes mientras no exista certeza sobre si recibirán licencias y bajo qué condiciones operarán las autorizaciones.
En la práctica, el “estancamiento” no describe un problema de interés comercial, sino un cuello de botella regulatorio: el flujo de ventas queda subordinado a una decisión final que involucra a más de una agencia estadounidense.
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La revisión de seguridad y el rol de las agencias
Según Reuters, en enero se relajaron restricciones para permitir exportaciones del H200 a China, pero el esquema quedó sujeto a revisiones de licencia por varias carteras del gobierno de Estados Unidos. Ese proceso interagencial —con componentes de seguridad nacional— es el que mantiene la operación en suspenso.
El punto clave para el mercado es que, aun con señales de apertura, la autorización operativa depende de cómo se traduzcan los requisitos en licencias concretas y verificables para exportadores y compradores.
Qué exige BIS para autorizar envíos y licencias
El marco regulatorio que habilita revisiones “caso a caso” fue formalizado por la autoridad de control de exportaciones. En un comunicado del 13 de enero de 2026, la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) del Departamento de Comercio informó que revisará solicitudes de exportación para el Nvidia H200, el AMD MI325X y chips similares bajo un estándar caso a caso, siempre que se cumplan requisitos de seguridad específicos, según el comunicado oficial de BIS.
Entre las exigencias destacadas por BIS, los solicitantes deben demostrar:
- Que exportar estos productos no reducirá la capacidad de producción global actualmente disponible para clientes en Estados Unidos.
- Que el comprador en China adoptó procedimientos de cumplimiento en materia de exportaciones, incluyendo screening de clientes.
- Que el producto se sometió a pruebas independientes de terceros en Estados Unidos para verificar desempeño y seguridad.
En ese mismo comunicado, el Subsecretario para Industria y Seguridad, Jeffrey Kessler, sostuvo: “Export controls should evolve with changes in technology, while protecting national security”.
Por qué el caso H200 importa más allá de Nvidia
El freno a ventas de chips avanzados no se limita a un episodio comercial entre proveedor y clientes: se inserta en un entorno donde la infraestructura física que sostiene la IA (data centers, redes eléctricas, transmisión y equipamiento) se ha vuelto un factor relevante para industrias intensivas en metales.
En el frente financiero y sectorial, la volatilidad y los ciclos del rubro siguen siendo un dato estructural para quienes observan el negocio de semiconductores como “infraestructura de la IA”, un ángulo que también se refleja en el análisis sobre ETFs de semiconductores y el riesgo oculto del ciclo.
En paralelo, el aumento de inversión en capacidad de cómputo y centros de datos empuja necesidades de conductividad, energía y cableado, y con ello presiones sobre cadenas de suministro asociadas a metales. Ese vínculo con minería y materiales ya aparece en proyecciones y lecturas de mercado sobre demanda de cobre hacia 2040 y el efecto de la IA.
La señal geopolítica: controles de chips y estrategia en minerales críticos
El mismo vector de seguridad económica que explica licencias y restricciones tecnológicas también se observa en políticas sobre insumos estratégicos. En Estados Unidos, el rediseño de cadenas de suministro se está expresando en instrumentos específicos, como Project Vault, una reserva de minerales críticos por US$12.000 millones.
Y en tierras raras, el giro industrial incluye movimientos directos del Estado para reducir dependencia: inversión estatal en tierras raras para recortar exposición estratégica a China.
Puntos a monitorear en las próximas semanas
- Definición de condiciones finales para licencias del H200 y el ritmo de aprobaciones efectivas.
- Señales sobre requisitos de cumplimiento para compradores en China y cómo se aplican en la práctica.
- Impacto del esquema “caso a caso” en la planificación comercial de fabricantes y clientes, especialmente en ventanas de compra.
- Evolución paralela de políticas de insumos estratégicos (minerales críticos y tierras raras) en EEUU.
