Procesamiento de concentrados de cobre: UdeC inicia pilotaje con inversión de US$10 millones para eliminar emisiones y escorias

Procesamiento de concentrados de cobre entra en una nueva fase tecnológica en Chile tras el inicio del pilotaje de una innovadora solución desarrollada por la Universidad de Concepción (UdeC), que busca eliminar emisiones y residuos sólidos en la etapa metalúrgica. La iniciativa, respaldada por un financiamiento cercano a US$10 millones adjudicado en el marco del programa “Desafíos de I+D” de Corfo, marca un avance relevante en la carrera por una minería más limpia y con mayor valor agregado. El proyecto cuenta con la participación de actores clave de la industria, entre ellos Codelco, BHP, Anglo American, Enami, Antofagasta Minerals y la alemana Aurubis, lo que da cuenta del interés estratégico por soluciones que permitan transformar el procesamiento de concentrados en un contexto donde la sostenibilidad y la eficiencia son cada vez más exigidas.

Tecnología chilena apunta a transformar la metalurgia del cobre

El proyecto, liderado por investigadores del Departamento de Ingeniería Metalúrgica de la UdeC, tiene como objetivo desarrollar un proceso capaz de tratar concentrados de cobre sin generar emisiones contaminantes ni escorias, dos de los principales desafíos de la fundición tradicional. Esta nueva etapa de pilotaje permitirá evaluar el desempeño de la tecnología en condiciones más cercanas a la operación industrial, avanzando hacia su validación técnica y económica.

Durante el lanzamiento de esta fase, realizado en el campus Concepción, se presentó el alcance del proyecto, su plan de trabajo y el modelo de gobernanza, además de una visita a la planta piloto y sesiones técnicas con representantes de la industria. La instancia permitió alinear expectativas y definir los próximos pasos para el escalamiento de la tecnología.

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El rector de la UdeC, Carlos Saavedra, destacó que esta fase permite integrar capacidades internas y externas para avanzar en definiciones estratégicas, subrayando el potencial del proyecto para transformar el sistema productivo tanto a nivel nacional como global.

Escalamiento tecnológico: del laboratorio a la industria

La tecnología, desarrollada durante cerca de una década bajo el liderazgo del profesor Igor Wilkomirsky, se encuentra actualmente en un nivel de madurez TRL 5, lo que implica que ha sido validada en entornos semi-piloto con resultados prometedores. Con el inicio del pilotaje, se busca avanzar hacia niveles TRL 6 y 7, que corresponden a pruebas en condiciones operacionales más cercanas a la realidad industrial.

Este proceso de escalamiento es clave para demostrar la viabilidad técnica y económica de la solución frente a las tecnologías convencionales de fundición, que hoy enfrentan crecientes exigencias ambientales y regulatorias.

El director general del proyecto, Roberto Parra, destacó que este hito consolida décadas de trabajo conjunto entre la academia y la industria, y permitirá avanzar hacia la construcción de reactores piloto de mayor escala, paso fundamental para su futura implementación comercial.

Impacto en sostenibilidad y competitividad minera

La propuesta tecnológica apunta a generar múltiples beneficios para la industria del cobre, entre ellos:

  • Eliminación de emisiones contaminantes en el procesamiento de concentrados
  • Reducción o eliminación de escorias como subproducto
  • Mayor eficiencia energética en los procesos metalúrgicos
  • Incremento del valor agregado del cobre producido en Chile

En un contexto donde la demanda global por cobre sigue en aumento debido a la electrificación y la transición energética, este tipo de innovaciones podría fortalecer la posición de Chile en la cadena de valor, reduciendo su dependencia de procesos en el extranjero.

Industria respalda iniciativa con alto potencial estratégico

El respaldo de grandes compañías mineras refuerza el carácter estratégico del proyecto. Desde Codelco, su gerente corporativo de Innovación en Procesos Metalúrgicos, Gerardo Alvear, destacó que se trata de una iniciativa disruptiva que busca integrar el desarrollo académico con las necesidades de la industria y las exigencias ambientales actuales.

Por su parte, la directora de negocios tecnológicos del proyecto, Marcela Angulo, subrayó que este pilotaje representa un avance significativo en el escalamiento industrial de una tecnología desarrollada en Chile, con potencial de impacto económico y social.

Si los resultados cumplen las expectativas, hacia el final de la década el país podría contar con una planta de demostración, marcando un hito en la metalurgia del cobre con una solución propia, más limpia y competitiva.

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