Rag Udd, el canadiense que dirige todas las operaciones de BHP en América desde Santiago

Lleva 23 años en el grupo minero dueño de Escondida y Spence y ocupa desde el 1 de noviembre del año pasado, el que suele decirse que es el máximo cargo ejecutivo con asiento en Chile: la presidencia de BHP Minerals Américas, que incluye los negocios de cobre en la región, de potasio en Canadá y los joint-ventures no operados en todo el continente.

En la minería chilena suele decirse que el cargo más encumbrado al que un ejecutivo podría aspirar, y que tenga asiento en Santiago, es la presidencia de BHP Minerals Américas. Se trata de una enorme unidad de negocio del grupo australiano BHP, que incluye no solo las minas chilenas de cobre Spence y Escondida -esta última, la más grande del mundo-, sino también todo el negocio de potasio en Canadá y los distintos joint-ventures no operados que BHP tiene en la región, como la mina de cobre Antamina, en Perú, o la operación de carbón Cerrejón, en Colombia.

Desde el 1 de noviembre, quien está a cargo de esa unidad -que alguna vez lideraron los chilenos Diego Hernández, actual presidente de Sonami, o Daniel Malchuk hasta 2020- es el canadiense Ragnar Udd, ingeniero y quien suma 23 años trabajando en BHP, en Estados Unidos y distintas ciudades de Australia. Su último puesto fue el de Chief Technology Officer interino en el grupo BHP.

Udd -que prefiere que lo llamen Rag y que decidió iniciar clases intensivas de español apenas llegó al país- debió asumir en medio de un escenario complejo, particularmente con la situación sanitaria, que para la minería ha traído el desafío de mantener la continuidad operación y evitar exponer a contagios a sus trabajadores en las faenas de Escondida, Spence y en el puerto de Coloso, en Antofagasta.

Pero también ve otros desafíos, como el proceso constituyente -como empresa quieren ser parte del debate- y el objetivo de BHP de conectarse más con el país y sus habitantes.

“Llegar a Chile en este momento presenta desafíos, pero también muchas oportunidades. Creo que BHP tiene que hacerse presente no solo en términos operacionales, sino también trabajando cercana y colaborativamente con otras organizaciones, otras instituciones, en las regiones y con las autoridades para ayudar a darle forma al futuro”, comenta el ejecutivo a PULSO.

El escenario sanitario

“El 2020 ha sido un año muy difícil en todo el mundo, para todos. La industria minera en Chile y sus trabajadores han realizado una labor sobresaliente en términos de control de la pandemia en las operaciones, lo que ha permitido mantener la actividad minera y nuestra continuidad operacional, que es tan relevante para la economía del país”, señala en relación a cómo han enfrentado como compañía la situación sanitaria.

“En la etapa más compleja de la pandemia, BHP decidió reducir una parte significativa de la dotación de trabajadores propios y contratistas para priorizar de manera segura solo funciones críticas para la continuidad operacional. Posteriormente, dada la evolución de la contingencia sanitaria a nivel nacional y la efectividad de nuestras medidas de control y prevención, se fueron retomando algunas de las actividades que se realizaban antes del Covid-19, pero los controles se implementaron con gran disciplina. Nadie sabe lo que se viene en cuanto a la pandemia y sus etapas”, complementa.

En su visión, su arribo se da además en medio de un momento especial para el negocio minero, puntualmente de cobre, teniendo en cuenta la revalorización que vive el metal en los mercados internacionales. Para Ragnar Udd, esto es un enorme desafío para BHP.

“El mundo va a seguir necesitando minerales. De partida, se requiere más cobre para un vehículo eléctrico que para uno diesel. Vamos a necesitar más de lo que producimos, por lo tanto, ¿por qué no ser la mejor compañía del mundo que trabaja en línea con lo que la sociedad está tratando de lograr en su conjunto?”, asegura.

La coyuntura chilena

Pero en particular, Chile presenta otros desafíos, dada la contingencia política, y Udd no teme en dar su visión. “Chile es un país que está viviendo un momento de transformación, un cambio constitucional importante. Como empresa tenemos la posibilidad de aportar, de contribuir en una forma constructiva y positiva para avanzar, seguir creciendo, con sustentabilidad y valor social, y lograr consolidar así los cambios que el país considera necesarios”, remarca el presidente de BHP Minerals Américas. A su juicio, BHP tiene que ser parte de la discusión. “Tenemos mucho que aportar desde nuestra manera de hacer minería”, puntualiza.

Tampoco esquiva preguntas sobre el proceso constituyente. Udd señala que, en su opinión, los chilenos hablaron “muy claramente en el último plebiscito en términos de una necesidad de cambio”, y que como compañía, su meta es conectarse más con los habitantes del país.

“Nosotros como empresa queremos fortalecer nuestra conexión con Chile y con las regiones donde operamos, contribuyendo al país en esta etapa de discusión y diseño del futuro. Chile tiene el gran desafío de redefinir su pacto social, su nueva constitución. La minería es parte de Chile, de su ADN, y siempre lo ha sido. En BHP queremos contribuir”, concluye el líder de BHP Minerals Américas.

Fuente Pulso