
Empresas mineras, contratistas, proveedores, transportistas y compañías con presencia regional pueden aportar maquinaria, combustible, agua, alimentos, equipos y capacidad logística. La colaboración debe gestionarse directamente con las alcaldías para responder a las necesidades reales de cada territorio.
REDIMIN realizó un llamado urgente al sector privado para apoyar a las comunas de la Región de Coquimbo afectadas por las lluvias, los desbordes de cauces, las interrupciones de caminos y los problemas de conectividad registrados durante el sistema frontal.
La convocatoria está dirigida especialmente a empresas mineras, compañías de energía, contratistas, proveedores industriales, firmas de ingeniería, transportistas, constructoras, distribuidores de combustible, supermercados y organizaciones que cuenten con recursos que puedan ser movilizados de manera segura.
El objetivo es que las empresas se contacten directamente con los alcaldes y los equipos de emergencia de los respectivos municipios, antes de trasladar maquinaria, vehículos, insumos o personal. Las necesidades no son iguales en todas las comunas y cada alcaldía dispone de información territorial para identificar los sectores prioritarios, las rutas habilitadas y las comunidades que requieren asistencia.
Hasta este lunes 20 de julio, el Gobierno no había anunciado la declaración de la Región de Coquimbo como zona afectada por catástrofe, pese a las solicitudes realizadas desde el territorio. Mientras se define la entrega de recursos extraordinarios y las medidas administrativas para enfrentar la recuperación, la urgencia exige ampliar la capacidad de respuesta disponible.
Una emergencia que supera la reposición de caminos
Las consecuencias de un sistema frontal de esta magnitud no terminan cuando disminuyen las precipitaciones. La acumulación de agua, la activación de quebradas, el deterioro de caminos rurales, la interrupción de servicios básicos y el aislamiento de localidades pueden prolongarse durante varios días.
A ello se suma la necesidad de evaluar viviendas, sistemas de agua potable rural, postas, escuelas, puentes, canales, instalaciones productivas y terrenos expuestos a deslizamientos o inundaciones.
Los municipios son la primera línea de respuesta frente a estas situaciones, pero sus equipos, vehículos y presupuestos son limitados. Una emergencia simultánea en sectores urbanos, rurales y costeros puede sobrepasar rápidamente su capacidad operativa, especialmente cuando es necesario atender caminos separados por grandes distancias.
Por esta razón, el aporte del sector privado puede marcar una diferencia inmediata, siempre que sea coordinado y responda a requerimientos concretos.
Maquinaria, transporte y suministros críticos
La Región de Coquimbo cuenta con empresas que poseen capacidades técnicas y logísticas habitualmente utilizadas en operaciones mineras, obras civiles, transporte de carga, mantenimiento industrial y abastecimiento de instalaciones alejadas de los centros urbanos.
Entre los recursos que podrían ponerse temporalmente a disposición de los municipios se encuentran:
- Retroexcavadoras, cargadores frontales, motoniveladoras y excavadoras para despejar caminos y retirar material.
- Camiones tolva, vehículos de doble tracción y equipos de transporte para sectores rurales.
- Camiones aljibe, estanques y sistemas de distribución de agua potable.
- Generadores eléctricos, torres de iluminación y equipos de respaldo energético.
- Combustible para maquinaria municipal y vehículos de emergencia.
- Alimentos no perecibles, frazadas, colchones, ropa térmica y elementos de higiene.
- Bombas de extracción de agua, mangueras, herramientas y materiales para reparaciones provisorias.
- Equipos de telecomunicaciones, conectividad satelital y radios para zonas sin señal.
- Personal técnico, operadores certificados y brigadas capacitadas para trabajar bajo condiciones de emergencia.
El llamado no consiste en trasladar equipos sin planificación. Toda movilización debe considerar la seguridad de los trabajadores, la evaluación de las rutas, la disponibilidad de operadores, el abastecimiento de combustible y la coordinación con las autoridades responsables del territorio.
Una máquina pesada puede ser indispensable para despejar un camino, pero también puede quedar atrapada, bloquear una vía de evacuación o exponerse a una nueva crecida si ingresa sin información actualizada. La ayuda debe ser rápida, pero nunca improvisada.
Contacto directo con las alcaldías
REDIMIN solicita que las empresas identifiquen la comuna donde pueden prestar apoyo y establezcan contacto mediante los canales oficiales de cada municipalidad.
La convocatoria comprende a los municipios de las provincias de Elqui, Limarí y Choapa, incluyendo La Serena, Coquimbo, La Higuera, Vicuña, Paihuano, Andacollo, Ovalle, Monte Patria, Punitaqui, Río Hurtado, Combarbalá, Illapel, Salamanca, Los Vilos y Canela.
Las compañías con operaciones, contratos, instalaciones, bodegas o proveedores en alguna de estas comunas debieran priorizar el territorio con el cual ya mantienen vínculos. El conocimiento de los caminos, las distancias, los puntos de abastecimiento y las condiciones locales facilita una colaboración más eficiente.
El contacto debe realizarse directamente con el alcalde, la administración municipal, la dirección de seguridad pública o la unidad encargada de emergencias. Cada municipio podrá indicar qué necesita, dónde debe entregarse, quién recibirá el aporte y bajo qué condiciones puede ingresar el personal privado.
También resulta recomendable que cada contribución quede registrada, especificando la empresa que entrega la ayuda, el tipo de recurso, la cantidad, el destino y el funcionario municipal responsable de su recepción. Esta trazabilidad permite evitar duplicaciones, ordenar las prioridades y asegurar que los aportes lleguen efectivamente a las comunidades afectadas.
La minería puede aportar capacidad operativa
La industria minera y su red de proveedores cuentan con experiencia para operar en zonas aisladas, trasladar equipos pesados, mantener comunicaciones en lugares remotos y responder ante interrupciones de caminos o condiciones meteorológicas complejas.
En la región existen empresas capaces de aportar vehículos, equipos de movimiento de tierra, personal técnico, sistemas de comunicación y respaldo energético. También hay contratistas especializados en mantenimiento vial, bombeo, construcción, transporte, alimentación colectiva y abastecimiento de faenas.
Esa capacidad no debe entenderse únicamente como una contribución material. Los municipios también pueden necesitar evaluaciones técnicas, levantamientos con drones, revisión de infraestructura, apoyo topográfico, identificación de rutas alternativas o instalación provisoria de sistemas eléctricos y sanitarios.
Las empresas deberán determinar qué recursos pueden comprometer sin afectar la seguridad de sus operaciones ni exponer a sus trabajadores. La colaboración debe ser voluntaria, responsable y ejecutada dentro de las capacidades reales de cada organización.
La ayuda privada no reemplaza la responsabilidad del Estado
La participación de empresas y organizaciones no sustituye la obligación del Gobierno de movilizar recursos públicos, restablecer la conectividad, asegurar los servicios esenciales y definir las medidas necesarias para la recuperación regional.
El sector privado puede complementar la respuesta, reducir tiempos de espera y atender necesidades inmediatas, pero la reconstrucción de caminos, puentes, viviendas, sistemas sanitarios e infraestructura pública requerirá una intervención estatal de mayor alcance.
La ausencia, hasta ahora, de una declaración de zona de catástrofe no puede transformarse en una razón para paralizar las acciones que sí pueden ejecutarse mediante coordinación local.
La prioridad durante estas horas debe ser proteger a las personas, llegar a las localidades aisladas, asegurar el suministro de agua, habilitar rutas para vehículos de emergencia y respaldar a los municipios que se encuentran trabajando directamente con las comunidades.
REDIMIN reitera el llamado a las empresas de la Región de Coquimbo y del resto del país: contacten a los alcaldes, consulten las necesidades concretas y pongan sus capacidades a disposición de una respuesta organizada.
En una emergencia territorial, la ayuda más efectiva no es necesariamente la más visible, sino aquella que llega al lugar correcto, en el momento oportuno y bajo la coordinación de quienes conocen las necesidades de cada comuna.