Seguridad minera vuelve a situarse en el centro de la operación en El Teniente, donde la experiencia de trabajadores en terreno refleja cómo la prevención se construye día a día. Así lo plantea Juan Pablo Osorio, mantenedor experto del Taller Mecánico de la Fundición, quien tras nueve años en la División destaca que la comunicación efectiva entre equipos es uno de los pilares fundamentales para evitar incidentes. Su trayectoria dentro de Codelco no solo da cuenta de un desarrollo técnico sostenido, sino también de una cultura organizacional donde el aprendizaje continuo y el trabajo colaborativo son claves para operar en entornos de alta complejidad. En una faena donde confluyen procesos críticos como la fusión y conversión de minerales, la coordinación entre personas y áreas se vuelve determinante para mantener estándares de seguridad acordes a la magnitud de la operación.
Mantenimiento crítico en la Fundición
Desde su rol en el Taller Mecánico, Osorio se encarga del mantenimiento de los camiones CATE, equipos fundamentales para el transporte de escoria dentro del proceso de fundición. Estas labores se realizan de manera periódica cada 250 horas de operación o cuando las condiciones lo requieren, asegurando la continuidad operacional en un entorno exigente.
Su experiencia comenzó en la Unidad de Fusión-Conversión de Caletones, donde inicialmente trabajó en el mantenimiento de hornos, uno de los procesos más críticos dentro de la cadena productiva. El paso hacia el mantenimiento de equipos móviles le permitió ampliar su conocimiento técnico en la operación minera, consolidando una visión integral del proceso.
Este tipo de funciones se inserta dentro de una cadena de valor más amplia, como se ha abordado en el análisis sobre mantenimiento industrial en minería, donde la confiabilidad de equipos resulta clave para sostener la producción.
Aprendizaje continuo y cultura de equipo
Uno de los elementos que más destaca el trabajador es el entorno humano dentro de la División. Desde su ingreso, junto a otros colegas, experimentó un proceso de integración marcado por el apoyo del equipo y la transferencia de conocimientos.
La minería, señala, representó un cambio significativo respecto a su experiencia previa en otros rubros, enfrentándose a estándares técnicos y operacionales más exigentes. Sin embargo, este desafío se transformó en una oportunidad de crecimiento profesional.
El aprendizaje constante es, según su visión, uno de los principales atributos del trabajo en Codelco, donde la posibilidad de innovar y proponer mejoras forma parte de la cultura organizacional. Esta dinámica se relaciona con tendencias más amplias del sector, como se detalla en la cobertura sobre innovación en procesos mineros, donde la mejora continua es un eje estratégico.
Comunicación: eje central de la seguridad
Para Osorio, la seguridad no depende únicamente de protocolos o normativas, sino de la calidad de la comunicación entre los equipos. En su experiencia, compartir información sobre riesgos, coordinar acciones y anticipar escenarios de emergencia son prácticas esenciales para prevenir accidentes.
Entre los aspectos que considera clave destacan:
Comunicación clara entre colegas sobre riesgos operacionales
Coordinación previa ante situaciones de emergencia
Apoyo constante de las líneas de mando
Cumplimiento riguroso de recomendaciones técnicas
Este enfoque coincide con estándares internacionales en seguridad minera, donde la gestión de riesgos se basa tanto en procedimientos como en la interacción humana en terreno.
Compromiso individual en una operación compleja
Más allá de los sistemas formales, el trabajador enfatiza la importancia del compromiso personal. Su enfoque apunta a mejorar continuamente las condiciones de trabajo, siguiendo las directrices de especialistas y aportando desde su experiencia diaria.
Este tipo de cultura preventiva ha sido clave en la evolución de la seguridad en la minería chilena, como se analiza en el seguimiento a indicadores de seguridad en la gran minería, donde la reducción de accidentes ha estado asociada a cambios culturales y operacionales.
En una industria donde cada tarea implica riesgos relevantes, testimonios como el de Juan Pablo Osorio reflejan cómo la seguridad se construye desde la práctica diaria, reforzando la idea de que la comunicación efectiva no es un complemento, sino una condición esencial para operar con éxito.