Sierra Gorda modifica plan minero y pone dudas sobre las perspectivas a largo plazo

El ajuste realizado hace un mes no implica modificar las metas de producción para el año.

La minera El Abra -de Freeport-McMoRan y Codelco- no es la única firma del sector que modificará su plan minero para bajar los niveles de procesamiento, a raíz de la situación del mercado. La semana pasada, el gerente general de Sierra Gorda SCM, Miroslaw Kidon, envió una misiva a sus trabajadores dando cuenta de la compleja situación que arrastran y que se ve agravada por el escenario actual.

El ejecutivo deja en claro que la inversión del proyecto y su puesta en marcha han significado una alta inversión, sin que la empresa haya obtenido utilidades desde el inicio de sus actividades en 2014.

Reconoce que los accionistas -KGHM y Sumitomo- han realizado un “tremendo esfuerzo económico” para mantener en funcionamiento las actividades, su estructura y dotaciones de personal, “pero como se comprenderá, tal esfuerzo no es sostenible a largo plazo, ni mucho menos ante el contexto crítico como el actual, agravado por el impacto de la pandemia del Covid-19”.

Buscando enfrentar este complejo escenario, la minera adoptó iniciativas de ahorro, optimización y reestructuración. Una de las más relevantes es la modificación hace un mes del plan minero, reduciendo el tonelaje movido desde la mina para asegurar la continuidad laboral y operacional de la compañía durante este año.

Al ser consultada, la minera explicó que el ajuste se realizó con la finalidad de mantener sus metas de producción para 2020. “Lo que busca dicha modificación es postergar ciertas expansiones futuras del rajo, de modo de poder concentrarnos en las fases productivas del mismo, ser más eficientes y conseguir la mayor producción posible”, indicó el vicepresidente de Asuntos Legales, Corporativos y Sustentabilidad, Miguel Baeza.

Además, se postergaron proyectos en todas las áreas, disminución de presupuestos a sólo lo indispensable, suspensión de viajes y capacitaciones, renegociación de nuestros contratos, entre otras.

Un elemento a favor es que la minera no tiene casos de Covid-19 y que han podido mantener la continuidad operacional. Sin embargo se reconoce que el escenario es especialmente complejo y que esto obligó hacer ajustes en todo sentido, incluyendo un plan de ahorro muy exigente y medidas de racionalización de costos e inversión.

“Nuestra preocupación es mantener a Sierra Gorda SCM operando de manera de cumplir todos los compromisos con nuestros dueños y financistas. Nuestra situación financiera ya era sensible antes de esta crisis y, por tanto, a diferencia de otros casos, no se trata de una situación que se resuelva en cuatro o seis meses”, aseguró Baeza y agregó: “Las acciones que hoy estamos tomando tienen por objeto mantener funcionando un yacimiento de baja ley por muchos años más, hasta que se logre hacer sostenible en el futuro”.

Respecto a medidas para reducir personal, fuentes comentan que han salido cerca de 15 personas en los últimos días, incluyendo un gerente de Recursos Humanos, un gerente de Aguas y Relaves y otro ejecutivo de Proyectos.

Consultada por si se contemplan despidos de trabajadores en los próximos días, Sierra Gorda sostuvo que han hecho todo lo posible porque esto sea lo último en la cadena de medidas, pero “la actual situación nos obligó a reestructurar algunas áreas y equipos de trabajo”. “Esperamos que no sean más”, puntualizó.