La tecnología 6G, la próxima etapa en la conectividad inalámbrica, promete revolucionar las telecomunicaciones al multiplicar la velocidad, reducir la latencia y aprovechar la inteligencia artificial. Aunque aún está en fase experimental, su implementación podría verse después de 2030, según expertos.
Velocidad y menor latencia, los diferenciales del 6G
De acuerdo con Alejandro Reid, doctor en Comunicación y académico de la Facultad de Comunicación de la Universidad de los Andes (Uandes), la principal diferencia entre la tecnología 5G y 6G radica en su velocidad. Mientras la red 5G puede llegar hasta 10 gigas (GB), el 6G alcanzará hasta 100 GB. Este cambio supondrá una mayor instantaneidad en las conexiones y una drástica reducción de la latencia o intermitencia entre el envío y recepción de información, puntualizó Reid.
Además de estos avances, la tecnología 6G incorporará un modelo integrado de inteligencia artificial capaz de manejar la saturación de red en situaciones de alta demanda. Según añadió el académico, “cuando la 5G se satura en los estadios o en la Quinta Vergara (…) el sistema es capaz de generar una conectividad y priorizar cierta cantidad de datos”. Este componente permitirá una experiencia más estable y adaptativa para los usuarios en eventos masivos o interacciones complejas.
Un proceso gradual hacia el futuro
Pese a sus promesas, la red 6G todavía está en etapas tempranas de desarrollo, tal como quedó de manifiesto en su reciente presentación en el Mobile World Congress 2026, realizado en Barcelona. Aún no existen equipos en el mercado compatibles con esta tecnología, lo que subraya la necesidad de una actualización gradual en los dispositivos.
Reid prevé que el tránsito hacia esta nueva era de conectividad será un proceso progresivo que podría iniciarse entre 2027 y 2028. “Esto va a seguir creciendo hacia adelante, y vamos a tener mucha mejor capacidad de comunicación inalámbrica, y esto en los próximos años lo vamos a ir viendo cada vez más cerca”, comentó el experto. La implementación generalizada de 6G podría cambiar el panorama de las telecomunicaciones en la próxima década, estableciendo nuevos estándares para la conectividad global.
