Thacker Pass enfrenta nuevas presiones de costos luego de que Lithium Americas advirtiera que los aranceles aplicados por Estados Unidos al acero, junto con la inflación derivada del conflicto en Irán y las disrupciones logísticas en torno al estrecho de Ormuz, podrían añadir entre US$80 millones y US$120 millones al desarrollo de su megaproyecto de litio en Nevada. La compañía reveló el ajuste durante la presentación de sus resultados trimestrales, en momentos en que acelera la construcción de uno de los proyectos de litio más estratégicos para la cadena de suministro de baterías de Norteamérica. El escenario refleja cómo las tensiones geopolíticas globales están comenzando a afectar directamente el costo de construcción de proyectos críticos para la transición energética, especialmente aquellos vinculados a minerales estratégicos como litio, cobre y tierras raras.
Aranceles y costos logísticos golpean la construcción del proyecto
Lithium Americas indicó que la mayor parte del impacto económico se registraría durante este año, precisamente cuando la ingeniería detallada y los procesos de adquisición del proyecto ya superan el 70% de avance. La empresa mantiene su proyección de gasto para la Fase 1 entre US$1.300 millones y US$1.600 millones durante 2026, mientras apunta a iniciar operaciones hacia fines de 2027.
La minera explicó que la estimación original de capital para la primera etapa, calculada en US$2.930 millones, no contemplaba factores como aranceles al acero, mayores precios de combustibles ni presiones inflacionarias derivadas del conflicto en Medio Oriente. Frente a este nuevo escenario, la compañía comenzó a elaborar una estimación definitiva de capital incorporando variables actualizadas de mano de obra, logística y contratación.
Uno de los puntos críticos ha sido el transporte marítimo. La empresa señaló que más del 75% del acero estructural utilizado en Thacker Pass proviene de Emiratos Árabes Unidos y que gran parte de los envíos debió ser redireccionada a través del puerto de Yeda, en Arabia Saudita, para evitar riesgos asociados a la inestabilidad regional y potenciales interrupciones cerca del estrecho de Ormuz.
La construcción avanza con más de 1.300 trabajadores en terreno
Pese a las presiones de costos, la compañía aseguró que las obras continúan avanzando hacia la finalización mecánica prevista para fines de 2027. Actualmente existen más de 1.300 trabajadores operando en el sitio y se espera que el peak de construcción supere las 2.000 personas.
Al cierre del trimestre, Lithium Americas había capitalizado aproximadamente US$1.300 millones en costos relacionados con construcción y desarrollo del proyecto, incluyendo cerca de US$1.100 millones directamente asociados al capex total estimado de la mina.
El director ejecutivo de la empresa, Jonathan Evans, afirmó que el proyecto representa una pieza estratégica para fortalecer cadenas de suministro domésticas resilientes en Estados Unidos, especialmente en un contexto donde el litio comienza a ser considerado un recurso clave para seguridad energética y defensa industrial.
La compañía también confirmó que siguen arribando equipos críticos de largo plazo, incluyendo transformadores, reactores y componentes de turbinas de vapor necesarios para el desarrollo de la operación.
Thacker Pass busca transformarse en un activo estratégico para EE.UU.
Una vez en operación, Thacker Pass proyecta producir 40.000 toneladas anuales de carbonato de litio, volumen suficiente para abastecer aproximadamente 800.000 vehículos eléctricos por año. La producción estimada superaría ampliamente la capacidad de Silver Peak, operada por Albemarle, actualmente la única mina de salmuera de litio activa en Estados Unidos.
El proyecto ha recibido respaldo financiero y estratégico de actores clave como General Motors, Orion Resource Partners y el propio gobierno estadounidense, que durante el último año tomó participaciones de 5% tanto en Lithium Americas como en el proyecto Thacker Pass.
La minera cerró el trimestre con aproximadamente US$1.200 millones entre caja y efectivo restringido, incluyendo US$529 millones a nivel de la sociedad conjunta de Thacker Pass. Parte relevante de esos recursos provino de un nuevo desembolso por US$432 millones asociado a una línea de financiamiento del Departamento de Energía de Estados Unidos.
La evolución de Thacker Pass es seguida de cerca por el mercado debido a que representa uno de los principales intentos de Estados Unidos por reducir su dependencia de Asia en el suministro de minerales críticos para baterías y electromovilidad.
