Xiaomi puso en marcha en Beijing una planta de nueva generación para fabricar smartphones con un nivel de automatización que reduce al mínimo la intervención humana en la línea. La instalación, ubicada en el distrito de Changping, demandó una inversión de 2.400 millones de yuanes (US$330,2 millones), ocupa 81.000 metros cuadrados y apunta a una capacidad anual de 10 millones de teléfonos, según informó la compañía a través de declaraciones recogidas por Yicai Global en julio de 2024.
Qué se sabe de la planta en Changping
De acuerdo con la información reportada por el medio chino, la fábrica está diseñada para operar 24 horas al día y se apoya en robots para ejecutar la mayor parte del trabajo. El propio reporte consigna que la planta es “altamente automatizada” y que gran parte del equipamiento fue desarrollado por Xiaomi, junto con un diseño que integra 11 líneas de producción para teléfonos y algunas líneas orientadas a partes electrónicas para vehículos.
En paralelo, la compañía señaló que en Beijing ya mantiene dos fábricas “inteligentes” en operación: la de smartphones en Changping y otra vinculada a la producción de automóviles en Yizhuang, en el distrito de Daxing.
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El dato base reportado es la capacidad anual: 10 millones de teléfonos. En el mismo reporte de Yicai se menciona además un volumen de hasta 30.000 teléfonos por día, cifra atribuida a información previamente publicada por Xinhua.
Sobre la métrica más repetida en redes —“un smartphone por segundo”—, conviene precisar el alcance: un reporte de Interesting Engineering describe esa tasa como un límite “en teoría” y, a la vez, ubica el ritmo continuo “aproximadamente en uno cada tres segundos” para los modelos producidos en la nueva instalación, en el contexto de operación permanente.
El “cerebro” de la producción: Hyper IMP y gestión de extremo a extremo
La automatización no se limita a brazos robóticos. Según lo descrito por Interesting Engineering, Xiaomi atribuye el control central de la planta a su plataforma de manufactura inteligente, identificada como Xiaomi Hyper IMP (Intelligent Manufacturing Platform) o “Pengpai Intelligent Manufacturing Platform”, concebida para coordinar decisiones y ejecución a nivel de fábrica.
En ese marco, la plataforma se asocia a capacidades como:
- Diagnóstico autónomo de problemas en equipos.
- Optimización de flujos y parámetros de proceso.
- Gestión digital del ciclo completo, desde la adquisición de materias primas hasta la salida del producto terminado.
Robots, sensores y control de calidad
El mismo reporte internacional agrega elementos técnicos del diseño industrial: cooperación entre máquinas para completar tareas, control de calidad mediante equipos inteligentes y un sistema de recolección de polvo a nivel micrón para mantener condiciones de limpieza en la planta.
También se reportan indicadores internos del desarrollo tecnológico asociado a la instalación: 96,8% de equipos de embalaje “autodesarrollados”, 100% del software de fábrica desarrollado por la empresa y más de 500 patentes vinculadas a esta implementación.
Automatización industrial: el tema que se está moviendo fuera de la electrónica
El caso de Xiaomi se inserta en una discusión más amplia sobre automatización y control industrial. En Chile, ese debate ya cruza áreas productivas distintas a la tecnología de consumo, desde la formación técnica hasta la adopción de sistemas inteligentes en procesos. En esa línea, el avance de la robotización y la integración de IA en entornos productivos aparece también en el análisis sobre cómo la industria acelera inversión en IA y automatización en medio de brechas de capital humano, con énfasis en operaciones donde la instrumentación y el control ganan peso.
En minería, la discusión se conecta con tecnologías de monitoreo, automatización y vehículos autónomos descritas en el repaso de automatización y control en minas subterráneas, mientras que la robotización también se aplica a tareas específicas de operación y mantenimiento, como muestra el caso de soluciones robotizadas para aseo industrial en faenas orientadas a seguridad y continuidad operacional.
En paralelo, la expansión de dispositivos, automatización y centros de datos vuelve a poner foco en insumos para electrónica y semiconductores, una discusión que se cruza con la demanda por minerales y materiales estratégicos abordada en el análisis sobre minerales críticos para el auge de la inteligencia artificial, en un contexto donde la cadena de suministro es parte central del negocio tecnológico.
