Las tierras raras se han convertido en el principal foco de financiamiento estratégico de Estados Unidos en la carrera global por asegurar minerales críticos, pese a que su tamaño de mercado sigue siendo considerablemente menor frente a commodities como cobre, litio o níquel. Un informe elaborado por BMO Capital Markets reveló que la administración de Donald Trump ha comprometido cerca de US$18.600 millones para impulsar cadenas de suministro de minerales estratégicos mediante préstamos, subsidios e inversiones directas.
El reporte concluye que la mayor parte de esos recursos se ha concentrado en proyectos ligados a tierras raras, en línea con la estrategia de Washington para reducir su dependencia de China en materiales clave para defensa, electromovilidad, inteligencia artificial y tecnologías avanzadas. La tendencia refleja cómo la seguridad de suministro comenzó a pesar más que el tamaño económico de cada mercado, especialmente en minerales utilizados en imanes permanentes, radares, sistemas militares y componentes electrónicos de alto desempeño.
Según el análisis, cerca de US$15.900 millones corresponden a préstamos respaldados por organismos estadounidenses, mientras otros US$2.100 millones fueron canalizados mediante inversiones accionarias y más de US$600 millones a través de subsidios directos.
MP Materials y Serra Verde lideran la ofensiva estratégica
Entre los proyectos más relevantes respaldados por Estados Unidos aparece MP Materials, actualmente el único productor de tierras raras de Norteamérica. El Departamento de Defensa estadounidense invirtió US$400 millones en la compañía, transformándose en uno de sus principales accionistas en una operación considerada estratégica para el abastecimiento industrial y militar del país.
Otro caso destacado es Serra Verde, empresa brasileña que este año recibió un paquete financiero de US$565 millones por parte de la International Development Finance Corporation (DFC).
El informe de BMO subraya que este nivel de apoyo contrasta fuertemente con el tamaño real del mercado global de tierras raras. En 2024, ese segmento alcanzó apenas US$3.500 millones, muy por debajo de otros minerales estratégicos:
- cobre: más de US$300.000 millones
- litio: entre US$20.000 millones y US$35.000 millones
- uranio: entre US$10.000 millones y US$15.000 millones
Pese a ello, Washington mantiene una estrategia agresiva de financiamiento debido al dominio chino sobre el procesamiento y refinación de tierras raras, considerado uno de los principales riesgos geopolíticos para Occidente.
Níquel, tungsteno y cobalto siguen rezagados en financiamiento
El reporte advierte que otros minerales igualmente relevantes para defensa, transición energética e industria continúan recibiendo un apoyo mucho más limitado pese a su importancia estratégica.
Entre los metales identificados por BMO como subfinanciados aparecen:
- tungsteno
- antimonio
- níquel
- cobalto
- tantalio
- estaño
En el caso del tungsteno —material clave para aplicaciones militares, aeroespaciales y manufactura pesada— el financiamiento estadounidense sigue siendo reducido en comparación con la dependencia global de China.
El proyecto Mactung de Fireweed Metals, ubicado en Yukon, recibió aproximadamente US$15,8 millones desde el Departamento de Defensa estadounidense. A su vez, el proyecto Sisson de Northcliff Resources obtuvo otros US$15 millones.
BMO calificó este apoyo como “concentrado y subponderado” respecto de la relevancia estratégica del tungsteno y otros minerales críticos para la industria occidental.
Estados Unidos acelera movilización histórica de capital minero
El informe sostiene que Estados Unidos está impulsando una movilización de capital sin precedentes para reconstruir cadenas de suministro estratégicas fuera de la influencia china.
El financiamiento ha sido canalizado mediante distintos instrumentos y organismos federales, entre ellos:
- Export-Import Bank of the United States (EXIM)
- International Development Finance Corporation (DFC)
- CHIPS and Science Act
- One Big Beautiful Bill Act
Los analistas de BMO estiman que el potencial total de financiamiento disponible para minerales críticos podría alcanzar “cientos de miles de millones de dólares” durante los próximos años, acelerando la competencia global por asegurar suministro de materiales considerados esenciales para energía, tecnología y defensa.