Rio Tinto está analizando ampliar su participación en el megaproyecto cuprífero Los Azules, en Argentina, en una señal que vuelve a confirmar la intensa competencia global por asegurar activos de cobre de gran escala ante el avance de la electrificación, los centros de datos y la transición energética. La minera anglo-australiana ya controla un 17,2% del proyecto a través de su filial tecnológica Nuton LLC, pero ahora evalúa el potencial económico completo del yacimiento mientras profundiza pruebas metalúrgicas en terreno.
La eventual expansión de Rio Tinto en Los Azules pondría aún más presión sobre el mercado internacional de cobre, donde los grandes descubrimientos son cada vez más escasos y las compañías mineras buscan asegurar producción futura para las próximas décadas. El proyecto, controlado por McEwen Copper en la provincia argentina de San Juan, es considerado uno de los diez mayores depósitos de cobre sin desarrollar del mundo y podría transformarse en uno de los principales polos productivos de Sudamérica hacia 2030.
Rio Tinto acelera estrategia global para asegurar cobre
El interés de Rio Tinto por Los Azules ocurre luego del fracaso de las negociaciones de fusión con Glencore y en medio de una estrategia enfocada en fortalecer crecimiento orgánico mediante grandes proyectos cupríferos.
Fuentes del sector señalaron que equipos técnicos de la compañía están evaluando el potencial económico integral del depósito mientras avanzan pruebas de lixiviación utilizando la tecnología propietaria de Nuton, especializada en recuperación de cobre desde minerales complejos.
Michael Meding, gerente general de McEwen Copper, reconoció que las conversaciones con Nuton y Rio Tinto continúan activamente debido al potencial que tendría la tecnología para el desarrollo del yacimiento.
El ejecutivo afirmó que Rio Tinto mantiene actualmente un mandato interno para incrementar su exposición al cobre, metal considerado clave para la electrificación global y la expansión tecnológica. El interés se produce en momentos donde la demanda proyectada por infraestructura energética, vehículos eléctricos y centros de datos sigue impulsando una feroz competencia por proyectos de gran escala.
La tendencia también ha elevado el atractivo de nuevos descubrimientos y campañas de exploración en América Latina, particularmente en iniciativas asociadas a altas leyes de cobre y oro que buscan transformarse en futuras minas estratégicas.
Los Azules apunta a producir cobre desde 2030
Un estudio de factibilidad publicado en octubre de 2025 estimó para Los Azules un valor presente neto después de impuestos cercano a US$2.900 millones. El proyecto contempla iniciar producción hacia 2030 y alcanzar una producción promedio de aproximadamente 204.800 toneladas anuales de cátodos de cobre durante sus primeros cinco años de operación.
McEwen Copper estima que el desarrollo completo de la mina requerirá cerca de US$4.000 millones en inversión inicial, cifra que convierte a Los Azules en uno de los proyectos mineros más ambiciosos actualmente en carpeta en América Latina.
La compañía también prepara una oferta pública inicial cercana a US$300 millones prevista para fines de este año, operación destinada a financiar parte del desarrollo y fortalecer la valorización del activo.
El interés de grandes inversionistas ya quedó demostrado previamente con el ingreso de Stellantis, fabricante global de automóviles y dueño de marcas como Jeep y Peugeot, que posee actualmente un 18,3% de McEwen Copper tras invertir cerca de US$275 millones para asegurar suministro futuro de materias primas para baterías y electrificación automotriz.
Argentina gana protagonismo en el mapa global del cobre
La posible expansión de Rio Tinto en Los Azules refuerza el creciente interés internacional por Argentina como nuevo polo de cobre sudamericano. El país acumula varios proyectos de gran escala que avanzan en etapas de factibilidad y exploración avanzada, aprovechando el renovado interés global por minerales críticos.
El fenómeno coincide con una etapa de fuerte competencia internacional por asegurar suministro de cobre fuera de regiones con alta incertidumbre geopolítica o restricciones regulatorias. En paralelo, la transición energética continúa impulsando inversiones históricas en proyectos vinculados a electrificación y almacenamiento energético.
Para Rio Tinto, asegurar una mayor exposición en Los Azules permitiría fortalecer su cartera futura de producción justo cuando el mercado anticipa déficits estructurales de cobre durante la próxima década. La presión por nuevos desarrollos también se refleja en otros países mineros de la región, incluyendo iniciativas donde Chile busca consolidar su liderazgo global en producción estratégica.
Con el cobre transformado en uno de los recursos más codiciados del mercado internacional, Los Azules emerge como una de las apuestas más relevantes para abastecer la próxima ola de demanda global.
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