El sistema de transporte de Metro de Santiago anunció un refuerzo en sus labores de mantenimiento luego del aumento registrado en las últimas semanas de escaleras mecánicas y ascensores fuera de servicio en distintas estaciones de la red capitalina. La empresa confirmó que incorporará un 30% más de técnicos dedicados exclusivamente al mantenimiento de equipos de transporte vertical, en medio de crecientes reclamos de usuarios por interrupciones que afectan especialmente a personas con movilidad reducida, adultos mayores y pasajeros con coches o equipaje.
La situación volvió a instalarse en el debate público luego de que la estatal transparentara el estado operacional de sus equipos al martes 12 de mayo. Según informó la compañía, de un total de 905 sistemas de transporte vertical distribuidos en la red —460 escaleras mecánicas y 445 ascensores— había 13 escaleras fuera de servicio, equivalentes al 2,9% del total, y 23 ascensores no operativos, cerca del 5%.
Aunque Metro aseguró que las cifras fluctúan durante la jornada debido a los trabajos de recuperación y mantenimiento, reconoció que el incremento reciente en equipos no disponibles obligó a implementar nuevas medidas para evitar mayores interrupciones.
Metro apunta al mal uso como una de las principales causas
En su declaración pública, la empresa sostuvo que una parte importante de las fallas no responde únicamente al desgaste técnico o a problemas mecánicos propios de la operación intensiva de la red. Según detalló, “el 47% de los problemas que generan estas interrupciones de servicio responde al mal uso”.
Entre las situaciones más frecuentes detectadas por la compañía se encuentran daños provocados por objetos atrapados en los mecanismos, uso indebido de las escaleras, manipulación incorrecta de puertas de ascensores y acciones que afectan sensores o sistemas de seguridad.
La empresa explicó que el desafío operacional es considerable debido al alto flujo diario de pasajeros que utilizan la red, especialmente en estaciones de combinación o de alta demanda. En ese contexto, el mantenimiento preventivo y correctivo de ascensores y escaleras se ha convertido en una de las prioridades operativas del sistema.
Nuevas medidas buscan reducir interrupciones
Como parte del plan de contingencia, Metro informó que además del aumento de personal técnico especializado, reforzará los programas de inspección y seguimiento de mantenimientos preventivos para detectar fallas antes de que los equipos deban salir de operación.
La estrategia apunta a disminuir los tiempos de reparación y aumentar la disponibilidad de equipos en estaciones críticas de la red, particularmente en aquellas con alto tránsito de pasajeros o donde los ascensores cumplen un rol clave para garantizar accesibilidad universal.
Desde la empresa también hicieron un llamado a los usuarios a planificar sus viajes utilizando la aplicación oficial y el sitio web institucional, donde se informa en tiempo real el estado de ascensores y escaleras mecánicas disponibles en cada estación.
Accesibilidad y operación bajo presión
El funcionamiento de ascensores y escaleras mecánicas se ha transformado en un elemento cada vez más sensible para la operación diaria del sistema de transporte capitalino, especialmente tras la expansión de la red y el aumento sostenido de pasajeros en horarios punta.
Las interrupciones generan impactos directos en la experiencia de viaje y en la conectividad de miles de personas que dependen diariamente de estos equipos para desplazarse dentro de las estaciones. La situación también ha sido motivo recurrente de reclamos ciudadanos en redes sociales y plataformas de atención.
Con las nuevas medidas, Metro de Santiago busca contener el deterioro operacional y recuperar indicadores de disponibilidad en un contexto donde la exigencia sobre la infraestructura de transporte vertical continúa creciendo.