El proyecto que reabre la pulseada por las tierras raras en España

Un yacimiento de monacita en Campo de Montiel, en Ciudad Real, volvió a instalarse en el centro del debate sobre minerales críticos en Europa. La discusión cruza el potencial de abastecimiento para la industria europea con las objeciones ambientales y sociales que siguen condicionando cualquier avance del proyecto.

Un depósito en Ciudad Real que vuelve al foco europeo

En la comarca de Campo de Montiel, la empresa Quantum Minería identificó un yacimiento de monacita, un mineral que contiene elementos como cerio, neodimio y lantano. La compañía sostiene que su desarrollo podría alcanzar una producción anual de 2.100 toneladas, volumen que, según sus propias estimaciones, cubriría cerca de un tercio de las necesidades europeas de estos materiales.

El interés por este tipo de recursos ha crecido en la Unión Europea en paralelo a su estrategia de asegurar suministros para tecnologías vinculadas a la electrificación, la digitalización y la transición energética. En ese marco, la Ley Europea de Materias Primas Fundamentales fijó metas para reforzar la extracción, el procesamiento, el reciclaje y la diversificación del abastecimiento dentro del bloque.

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Quantum Minería también plantea que esa producción permitiría fabricar hasta 350.000 coches eléctricos o 10.000 aerogeneradores, cifras que la empresa difundió al defender la relevancia estratégica del proyecto y su eventual aporte a la autonomía industrial europea, de acuerdo con antecedentes publicados por la propia compañía.

El choque con el frente ambiental y regulatorio

Pese al interés estratégico que despiertan las tierras raras, el proyecto arrastra una oposición sostenida en Ciudad Real. Entre los cuestionamientos aparece el consumo estimado de entre 310.000 y 500.000 metros cúbicos de agua al año, junto con los posibles efectos sobre la biodiversidad en un entorno con Zonas de Especial Protección para las Aves y presencia del lince ibérico.

El antecedente regulatorio más relevante sigue siendo el rechazo que recibió la iniciativa en 2017, cuando el Gobierno de Castilla-La Mancha oficializó la denegación de las concesiones por su inviabilidad ambiental, tras una declaración de impacto ambiental desfavorable, según informó Europa Press.

En ese escenario, la discusión volvió a abrirse después de que Quantum Minería reactivara en 2024 gestiones para investigar la viabilidad del yacimiento y defendiera que su método de trabajo contempla la retirada temporal de la capa vegetal, su posterior restauración, la ausencia de productos químicos contaminantes en la separación de la monacita y un desarrollo por sectores para reducir la afectación sobre la actividad agrícola.

  • El yacimiento se ubica entre localidades del sureste de la provincia de Ciudad Real, en la región histórica de Campo de Montiel.
  • La oposición incluye a organizaciones como Ecologistas en Acción y la plataforma Sí a la Tierra Viva, que han cuestionado la compatibilidad del proyecto con la protección ambiental de la zona.
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