Acciones mineras enfrentan una de sus peores correcciones en años, con desplomes que en algunos casos superan el 30% desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, arrastradas por la caída simultánea del oro, la plata y el cobre. El ajuste no solo refleja la volatilidad de los commodities, sino también un cambio abrupto en las expectativas de los inversionistas frente a un escenario global marcado por tensiones geopolíticas, inflación persistente y señales de desaceleración económica. En cuestión de semanas, el sector ha borrado cientos de miles de millones de dólares en capitalización bursátil, afectando tanto a productores de metales preciosos como a grandes mineras diversificadas. La magnitud del retroceso ha reconfigurado el ranking de las compañías más valiosas del mundo y ha puesto presión sobre proyectos clave en América Latina, incluyendo iniciativas de expansión en Chile y Perú.
Metales en caída libre: señales de mercado bajista
El desplome de las acciones mineras tiene su origen en una corrección sincronizada de los principales metales. El oro acumuló una caída superior al 11% en la semana, retrocediendo más de US$1.100 desde su máximo histórico de enero, mientras la plata se desplomó cerca de 44% desde su peak. El cobre, por su parte, cayó bajo el umbral técnico de mercado bajista, con una baja cercana al 20% desde su máximo, situándose en torno a US$5,30 la libra.
Este escenario contrasta con el optimismo observado a inicios de año, cuando el rally del cobre impulsó expectativas de un superciclo vinculado a la transición energética. Sin embargo, el shock geopolítico y la liquidación masiva de posiciones han revertido esa tendencia.
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Gigantes del oro lideran pérdidas históricas
Las compañías enfocadas en metales preciosos han sido las más golpeadas. Newmont y Barrick registran caídas cercanas al 27%, reduciendo significativamente su valor de mercado desde los máximos de enero. Más severo ha sido el ajuste en AngloGold Ashanti (-37,4%), Gold Fields (-33,6%) y Kinross (-28,3%).
El segmento de streaming y regalías tampoco ha quedado inmune. Wheaton Precious Metals ha perdido cerca de 30% de su valor, mientras Franco-Nevada retrocede más de 20%. En el caso de la plata, compañías como Fresnillo y Pan American Silver han registrado pérdidas superiores al 30%, reflejando la alta sensibilidad del metal a ciclos de riesgo.
Este ajuste coincide con un contexto donde la demanda industrial sigue siendo incierta, mientras los inversionistas privilegian liquidez ante la incertidumbre global.
Cobre y diversificadas resisten, pero no escapan a la corrección
Las grandes mineras diversificadas han mostrado una mayor resiliencia relativa, aunque igualmente registran pérdidas significativas. BHP ha retrocedido cerca de 20% desde su récord histórico de capitalización, mientras Rio Tinto cae un 16,3%, apoyada parcialmente por avances en proyectos estratégicos como Resolution en Estados Unidos.
En el caso del cobre, Southern Copper lidera las caídas con un desplome superior al 30%, seguida por Freeport-McMoRan (-23,5%), compañía que además impulsa en Chile el ambicioso proyecto de expansión de El Abra. Este desarrollo, que busca aumentar la producción en más de 300 mil toneladas anuales, se suma a otras iniciativas destacadas, donde se detalla el avance de proyectos estructurales en el país.
Otras compañías como Anglo American, Teck Resources, Antofagasta Minerals e Ivanhoe Mines registran caídas entre 20% y 30%, evidenciando un ajuste transversal en el sector.
Excepciones y señales mixtas en el mercado
Pese al escenario adverso, algunas compañías han logrado amortiguar el impacto. Glencore destaca con una caída acotada de apenas 4,3%, beneficiada por su exposición al trading de petróleo y gas, cuyos precios han subido en medio del conflicto. Vale, en tanto, limita sus pérdidas a cerca de 18%, apoyada en expectativas de una eventual apertura bursátil de su negocio de metales básicos.
Este comportamiento mixto confirma que el mercado está diferenciando entre modelos de negocio, priorizando compañías con diversificación en energía o con menor exposición directa a metales preciosos.
Impacto en Chile y perspectivas del sector
El ajuste global tiene implicancias directas para Chile, principal productor de cobre del mundo. La caída del metal rojo y la volatilidad bursátil podrían afectar decisiones de inversión, cronogramas de expansión y valorizaciones de proyectos. Sin embargo, iniciativas estructurales siguen avanzando, como la proyección de mayor consumo hídrico en la minería del cobre hacia 2034.
Aunque el corto plazo está marcado por la incertidumbre, el ciclo estructural de demanda por cobre, litio y tierras raras mantiene fundamentos sólidos. La interrogante ahora es cuánto durará la corrección y qué tan rápido el mercado volverá a premiar al sector minero.
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