Un reciente estudio publicado en la revista Environmental Research Letters reveló altos niveles de benceno, una sustancia cancerígena y sin olor, en el gas doméstico de varias ciudades europeas. La investigación señala que las concentraciones superan considerablemente las encontradas en América del Norte, generando preocupaciones serias sobre la calidad del aire en los hogares.
Altos niveles de benceno en gas doméstico europeo
De acuerdo con un estudio realizado por la Universidad de Stanford y el instituto independiente PSE Healthy Energy, los niveles de benceno en el gas de los hogares del Reino Unido son, en promedio, 37 veces superiores a los de América del Norte. En los Países Bajos, las concentraciones alcanzaron hasta 66,5 veces más, según los datos recolectados. Esta sustancia ha sido asociada a enfermedades graves como la leucemia y otros problemas de salud a largo plazo, tal como advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“Nos sorprendió la cantidad de benceno en el gas doméstico de Europa. Esto hace que los impactos en la salud sean todavía más preocupantes”, indicó Tamara Sparks, científica ambiental de PSE y autora principal del estudio. Además, cerca del 40% de las cocinas evaluadas presentaron fugas de gas incluso cuando los hornos estaban apagados, y un 9% de los hogares excedió los límites recomendados de exposición al benceno en el Reino Unido y la Unión Europea.
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Impacto y desafíos de las emisiones de benceno
El estudio comparó datos con una investigación previa en América del Norte sobre 481 residencias en 17 ciudades, encontrando que el gas doméstico en Londres contenía 64 veces más benceno, en Ámsterdam 73 veces más y en Milán 8,5 veces más. Estas cifras destacan la preocupación ambiental y sanitaria relacionada con el uso de gas doméstico en Europa.
Por otro lado, se identificó que la ventilación al cocinar, mediante ventanas o extractores, puede reducir significativamente la contaminación interna. Sin embargo, este método resulta insuficiente ante fugas constantes, ya que estas requerirían horas de ventilación diaria. Sparks afirmó que “este es un problema sistémico, por lo que las acciones individuales son limitadas”.
- El benceno es una sustancia acumulativa cuyos efectos pueden variar tanto por alta exposición en cortos periodos como por exposición baja, pero sostenida.
- El bajo nivel de odorantes en el gas de Reino Unido y Países Bajos dificulta detectar fugas de benceno antes de que superen límites peligrosos.
Soluciones propuestas y acciones regulatorias
Una de las posibles soluciones abordadas en el estudio contempla el aumento en los niveles de odorantes en los suministros de gas para facilitar la detección de pequeñas fugas. Sin embargo, Sparks enfatizó que la mejor medida sería regular la eliminación del benceno en el gas antes de que sea distribuido a los hogares.
La investigación plantea serios debates sobre la calidad del gas doméstico en Europa y subraya la necesidad de regulaciones más estrictas para proteger la salud pública. Mientras tanto, la prevención y el monitoreo continuo de la calidad del aire en interiores serán esenciales para minimizar los riesgos asociados.