Alza de hierro y oro compensa en parte desplome del cobre

Si bien las exportaciones del metal rojo son ampliamente superiores en volumen, se ha logrado aminorar el impacto.

Un fuerte impacto es el que están sufriendo las arcas fiscales producto del profundo desplome que está teniendo el precio del cobre, que ha perdido más de 30 centavos respecto del promedio del año anterior, y que el viernes cerró su cotización en US$ 2,32.

Según un reporte de Plusmining, basado en datos de Cochilco y el Banco Central, este retroceso ha significado que en lo que va acumulado en el año hasta la primera quincena del mes de abril, el Fisco ha percibido hasta un 4% menos de ingresos en valor por las exportaciones de dicho mineral, cifra que se traduce en US$ 368 millones de contracción.

Sin embargo, dicho efecto ha logrado ser compensado, parcialmente, por el mejor momento que viven otras exportaciones mineras, como el oro y el hierro, aunque se trata de volúmenes mucho menores que lo que ocurre con el cobre.

En dicho período, las exportaciones de estos productos totalizan un crecimiento de US$ 153 millones en comparación al año anterior, paliando en cierta parte el efecto financiero del desplome de la principal exportación del país.

Las razones tras este repunte, explican desde Plusmining, tienen que ver con que en el caso del hierro se han enfrentado severos problemas en operaciones mineras, lo que ha reducido la oferta del mineral, especialmente tras los acontecimientos en relaves en Brasil, que han acarreado paralización de operaciones, y grandes inundaciones en Australia, a lo que se suman restricciones a la producción en China.

En el caso local, se ha visto un importante repunte de la mano del Grupo CAP, que logró reactivar las exportaciones de hierro tras poner en funcionamiento el puerto Guacolda II, a lo que se suman los efectos de la nueva administración de CMP.

En el caso del oro, sostiene el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, ha aumentado fuertemente su demanda como activo-refugio, en medio de la gran crisis derivada del covid-19. Además, han habido restricciones en la oferta, en particular, problemas en fundiciones en Europa y de falta de trasporte aéreo debido a las dificultades de las líneas aéreas en el mundo.

Esto último coincide con la reactivación de varios proyectos auríferos locales que se dieron a conocer los últimos meses. Y si bien en la industria coinciden en que aún no se puede dimensionar la totalidad del impacto de la crisis en el cobre, al parecer, ha encontrado un nuevo refugio y detuvo la caída que venía arrastrando por semanas, apoyado por los paquetes de estímulo económico anunciados por varios gobiernos y por noticias sobre disminución de producción de parte de algunas mineras.

“Es hora de aplicar la mayor cautela hacia el futuro. Estamos al comienzo de una larga ruta hacia una nueva realidad en la economía mundial”, advierte Guajardo.