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Antofagasta lidera el ciclo de inversiones estratégicas de Chile con foco en minería, energía y desalación hacia 2035

Antofagasta se consolida como el principal polo de inversión de Chile, con más de US$25.000 millones en infraestructura y US$40.000 millones en minería proyectados para la próxima década.

Antofagasta lidera el ciclo de inversiones estratégicas de Chile con foco en minería, energía y desalación hacia 2035

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La región concentra proyectos por más de US$25.000 millones en infraestructura y sobre US$40.000 millones en minería, consolidándose como el principal polo de inversión del país para la próxima década.

La Región de Antofagasta se está consolidando como el principal eje de inversiones estratégicas de Chile hacia 2035, impulsada por la expansión minera, la transición energética, la desalación y el desarrollo logístico asociado al cobre, litio e hidrógeno verde.

Distintos catastros sectoriales y estudios de infraestructura muestran que la región concentra actualmente la mayor cartera de proyectos del país, tanto en minería como en energía, agua e infraestructura crítica. El fenómeno responde al aumento de la demanda global por minerales críticos y al avance de proyectos asociados a electrificación, almacenamiento energético y seguridad hídrica.

Antofagasta concentra la mayor cartera minera del país

De acuerdo con el último catastro de inversiones mineras elaborado por Comisión Chilena del Cobre, la región reúne proyectos por US$40.734 millones para el período 2025-2034, equivalentes a cerca del 39% de toda la inversión minera proyectada en Chile.

La cartera considera expansiones, continuidad operacional y nuevos desarrollos ligados principalmente a cobre y litio, en una zona donde operan compañías como Codelco, BHP, Antofagasta Minerals, SQM y Freeport-McMoRan.

El repunte de las inversiones coincide además con un escenario internacional marcado por mayores requerimientos de cobre para redes eléctricas, electromovilidad, centros de datos y energías renovables.

Energía, hidrógeno verde y desalación elevan el peso estratégico regional

Un informe de infraestructura sostenible de la Cámara Chilena de la Construcción proyecta requerimientos de inversión superiores a US$25.000 millones hacia 2035 solo en infraestructura estratégica regional.

El documento identifica a Antofagasta como el principal polo nacional de transición energética, con inversiones estimadas en US$11.678 millones en generación y almacenamiento energético. Más de US$11.100 millones corresponden a proyectos vinculados a energía solar y sistemas de almacenamiento, favorecidos por la radiación del desierto y la demanda minera.

En paralelo, la cartera de proyectos ligados a hidrógeno verde en evaluación o aprobados alcanza US$13.800 millones, consolidando a la región como una plataforma energética de exportación para la próxima década.

El componente hídrico también aparece como uno de los ejes centrales. Según el estudio, Antofagasta concentra el 71,9% de la capacidad de desalación del país y mantiene inversiones privadas proyectadas por US$9.328 millones en infraestructura de agua.

Corredor Bioceánico y puertos aceleran inversiones logísticas

La expansión minera y energética está presionando además el desarrollo de infraestructura vial, ferroviaria y portuaria.

Uno de los proyectos más relevantes es el Corredor Bioceánico Capricornio, iniciativa que busca conectar los puertos del norte chileno con Brasil, Paraguay y Argentina a través de rutas terrestres estratégicas.

El convenio entre el Ministerio de Obras Públicas y el Gobierno Regional contempla inversiones cercanas a $600 mil millones para obras de infraestructura logística y vial entre 2025 y 2035.

El informe de infraestructura también proyecta US$4.953 millones en movilidad interurbana y accesos logísticos, incluyendo mejoras portuarias y conexiones para carga minera e industrial.

La presión sobre permisos y ciudades sigue siendo uno de los desafíos

Pese al volumen de inversiones proyectadas, distintos estudios advierten que la capacidad de ejecución dependerá de la velocidad de tramitación ambiental, disponibilidad de infraestructura urbana y resolución de brechas logísticas.

La región enfrenta además desafíos asociados a conectividad digital, congestión urbana y deterioro de infraestructura pública, especialmente en ciudades como Antofagasta y Calama.

El debate sobre “permisología” también sigue presente en el sector minero y energético, particularmente ante el volumen de proyectos que deberán avanzar simultáneamente en evaluación ambiental, transmisión eléctrica, agua y obras portuarias.

Datos clave

  • Región: Antofagasta.

  • Inversión minera proyectada 2025-2034: US$40.734 millones.

  • Participación nacional: cerca del 39%.

  • Infraestructura estratégica al 2035: más de US$25.000 millones.

  • Proyectos de hidrógeno verde: US$13.800 millones.

  • Inversión en desalación: US$9.328 millones.

  • Inversión energética proyectada: US$11.678 millones.

  • Corredor Bioceánico Capricornio: cerca de $600 mil millones en obras.

  • Qué observará la industria

    El desempeño de Antofagasta durante la próxima década será clave para medir la capacidad de Chile de capturar el nuevo ciclo global de demanda por cobre, litio y energía limpia.

    La velocidad de aprobación de proyectos, la expansión de infraestructura hídrica y eléctrica, y la capacidad de las ciudades del norte para absorber el crecimiento industrial serán factores determinantes para concretar una cartera de inversiones que hoy posiciona a la región como el principal motor económico y minero del país.